Tres derrotas consecutivas en lo que va de año han vuelto a poner en la picota a Javier Aguirre. Su mala relación con el Vicente Calderón provoca dolor de cabeza a la directiva en cuanto se encadenan un par de resultados negativos.
Aunque el pinchazo en Mestalla y ante el Barcelona podría entrar dentro de lo previsible, la derrota en casa ante el Athletic de Bilbao ha disparado las alarmas. Una vez más.
Y es que no es la primera ocasión en la que Aguirre queda en entredicho. Eternamente cuestionado, el técnico mexicano ha ido sobreviviendo gracias a la consecución de los objetivos más inmediatos. Pero su juego no gusta. El Calderón está ansioso por hacerse grande y cree que con el mexicano no lo va a conseguir.
Sin embargo, el problema del Atlético de Madrid va mucho más allá. Y es muy simple. Es un equipo roto, sin creación en el centro del campo. Falta un jugador del perfil de Xavi -quizás Arteta sea la opción más viable que hay en el mercado-. Maniche, Banega o Raúl García no cumplen esa condición. Y mucho menos Assunçao.
Se trata de un problema que hay que atajar cuanto antes. Pero el Atlético no tiene dinero en caja y la solución no llegará hasta el verano. Hasta que no se consiga esa pieza que falta, el puzzle que hará grande al Atlético de Madrid estará incompleto. Toca esperar hasta entonces.
Entre el archipiélago de Las Azores destaca la Isla Terceira, cuya capital es una ciudad de 12.000 habitantes, tradición universitaria y sugerente nombre: Angra do Heroísmo. Allí, hace 25 años, nació Eliseu Pereira dos Santos, `Eli´ según su camiseta, autor del gol del triunfo Málagaen el Ruiz de Lopera y que permite a los malacitanos ver de cerca los puestos de competición europea.
`Eli´ es el orgullo de su isla desde que se convirtió en el primer agrense que debutó en la primera división portuguesa y más todavía cuando en el pasado mes de agosto hizo lo propio en la liga española. "Ningún jugador de mi isla ha tenido la oportunidad de jugar en la liga portuguesa y tampoco en la española, por lo que me han llamado para felicitarme", confirmó ufano el portugués.
"Antes morir libres que en paz sujetos". Ese es el lema de las Azores y el que inspira el estilo de juego de Eliseu. Vertiginoso, dinámico, potente, a veces desordenado y libre, sobre todo, libre. Así es Eli. Si el Málaga es el equipo revelación de la Liga BBVA, el ciclón de las Azores es su secreto mejor guardado.
En el verano del 2007, el luso llegó al Málaga por la puerta de atrás. Procedente de Os Belenses, el luso pasaba a formar parte de un equipo que la temporada anterior había sufrido para mantener la categoría, pero que se había autoimpuesto el reto de luchar por el ascenso. En La Rosaleda se encontró con Javier Calleja, un duro rival contra el que luchar por la titularidad. El español ganó el duelo, pero Juan Ramón Muñiz, por entonces técnico de los malacitanos, supo sacarle partido a Eli como revulsivo.
Eliseu se convirtió en el primer recurso de Muñiz cuando el equipo se atascaba. Tenía un papel secundario, pero no se conformó y pidió protagonismo a gritos con sus oportunas apariciones en las segundas partes que acabaron sirviendo al Málaga para lograr el ascenso a final de temporada.
Sin embargo, ni así logró ganarse la confianza del club y su nombre apareció como moneda de cambio en algunas de las negociaciones del Málaga durante el verano. Eli se acabó quedando en La Rosaleda y este año se le ha empezado a valorar. Sus cinco goles y actuaciones como la que firmó en el Santiago Bernabéu han sido clave en la excelente primera vuelta que ha firmado el club malacitano y que le ha llevado a quedarse a dos puntos de la Copa de la UEFA.
Tanto es así, que la misma directiva que en agosto le buscaba una salida ahora le presiona para que renueve. Los 600.000 euros que figuran en su cláusula de rescisión se antojan ridículos para el nivel de juego que está mostrando y su salario, de los más bajos de la plantilla, injusto, por lo que el Málaga le ofrece una mejora para retenerlo en La Rosaleda. Eli quiere ser libre, pero es agradecido y sabe que le debe una al Málaga. Aunque, para hablar de contratos ya habrá tiempo. Ahora lucha por convertirse en el primer jugador de su isla que participa en una competición europea.
El peso de quien siempre se ve rodeado de títulos y venerado por la gran reputación que cada uno de ellos otorga, es difícil de soportar. Con casi setenta años a sus espaldas y tras haber paseado con brillantez por cada banquillo del Reino Unido durante la mitad de ellos, Alex Ferguson sigue dando lecciones maestras a aquellos técnicos que se tachan de revolucionarios en tiempos de cólera futbolística. Recibe ataques desvergonzados, críticas de aquellos a los que está cansado de batir y se le coloca fuera de las corrientes vanguardistas del fútbol moderno. Todos los no ‘devils’ quieren enterrarle.
Así, en plena ‘guerra’ dialéctica con uno de esos reformistas (Rafa Benítez) y citándose en el partido más importante de la jornada con otro de ideas innovadoras (Filipe Scolari), el escocés demostró todo su potencial táctico en un singular cambio de cartas que le bastó para dar un golpe sobre la mesa. Una jugada a dos bandas, la de silenciar al grupo de opositores que quiere ocupar su trono. Fue ‘Red and Blue’, la jugada que puede cambiar el campeonato.
El Manchester United no empezó nada bien la temporada y tras varios resultados dubitativos que coinciden con la lesión de Ronaldo, lesiones defensivas y el fichaje tardío de Berbatov, el equipo pronto quedó rezagado ante el ritmo del Liverpool. Sin embargo, pese a ser el club que más cargado tiene el calendario por las complicaciones del Mundial de Clubes (donde le dio tiempo a ser campeón del mundo), su mejoría ha sido notable en los dos últimos meses y ahora vuelve por donde solía. Una plantilla sólida, la aparición de ciertos canteranos con mucha proyección y las cualidades técnicas de un bloque compacto, vuelven a colocarle como principal favorito. La mano de Ferguson está, claramente, por encima de todos esos análisis.
Al menos esa lectura se entiende tras un fin de semana donde el Liverpool frenó su línea en el Brittania Stadium ante un aguerrido y afortunado Stoke (varias acciones salvaron a los Potters). Y es que las Navidades no han dejado mucho optimismo a su paso por Anfield, desde donde Rafa Benítez sigue mandando misiles intimidatorios rumbo a Old Trafford. El objetivo es Alex Ferguson y, sobre todo, el United, al que el español reconoce como máximo candidato y al que quiere desestabilizar bajo cualquier concepto. El madrileño cree que los mancunianos están “asustados” por el nivel Red y se dedica a desfragmentar en los últimos días (como si de una serie policíaca se tratara), cada uno de los aspectos de una supuesta mafia arbitral dominada por Alex Ferguson. Hoy, por ejemplo, ha atacado al consejero delegado. Al tal David Gill, le acusa de ser el mandamás de la federación inglesa. Rafa vuelve a superarse, desde luego y Torres parece seguir el mismo camino.
Intentando omitir cualquier aire que pueda obstaculizar su tremenda progresión, el Manchester United sigue a los suyo, es decir, a buscar cuanto antes el liderato. El Chelsea proponía, como era evidente, un choque muy físico, lleno de brega y donde los detalles marcarían el resultado final, que volvió a reflejar la imponente entrega de un equipo armado hasta los dientes. Scolari, otro que quería imponer su ley en territorio Premier, volvió a ceder ante los grandes y asume que tendrá que sudar para prolongar mucho más su estancia en Bridge. Un simple cambio de piezas que nadie esperaba trastocó el guión y facilitó las ocasiones locales hasta que la lógica del fútbol ofensivo impuso su ley.
Esa ley mancuniana que golpea con brillantez nació en dos británicos: Giggs y Fletcher. Ambos, que en condiciones naturales habrían sido suplentes de Carrick, Scholes o Anderson, ya habían recibido órdenes previas (desde las dos últimas semanas tal y como ha confirmado Ferguson) sobre su labor específica para dicho partido. El escocés, incansable y batallador, lo destruyó absolutamente todo mientras el galés generaba y repartía clases de inteligencia a cada pase. Un dúo con el que nadie contaba y que incluso yo mismo puse en duda de inicio al entender que Ferguson estaba adaptando su plan al de sub homónimo brasileño.
Yo caí pero no fui el único, porque Vidic, Rooney y Berbatov aleccionaron a todos aquellos que buscan por las buenas o por las malas ensuciar el nombre de quien no pueden batir. El United vuelve con todo, con más pólvora que nunca y con un nuevo reflejo de la categoría de aquél que brilla en su banquillo. Ferguson sigue en plena forma.
Tres victorias en cuatro partidos (la única derrota en el Camp Nou) me bastan para elegir el titular de esta crónica de opinión. La última por un contundente 0-3 al Mallorca que ha servido a los blancos para colocarse segundos en la tabla por detrás del Barça, y aunque aún lejos de los 45 puntos del líder, el Real Madrid parece no rendirse.
A pesar de que a Palma no había llegado la nieve para causar los problemas que vivimos en la capital de España, el equipo balear quedó congelado desde el minuto tres. "Pillo Casillas" (aparte de Santo, su portería también lleva tres partidos a cero) estiró la mano y proporcionó un contraataque de libro que solventaron con nota Higuaín y Robben. El estado de gracia del holandés batió a Aouate para el 0-1.
Raúl, también con la ayuda de Higuaín, aumentó la ventaja en el marcador. Mención especial para el capitán que sigue rellenando páginas con sus logros y sus éxitos. Para celebrar su partido número 500 en Liga en Primera División otro gol, y de tacón, dedicado a toda la afición por su apoyo desde aquel 29 de Octubre de 1994 contra el Zaragoza en La Romareda. ¡500 partidos después Raúl sigue marcando goles!
YSergio Ramos, que con Juande ya no volverá a ser el 'marrones' (como él mismo confirmó), vuelve, poco a poco, a ser Tarzán Ramos. De momento volvió a hacer algo que se le da muy bien, además de defender: marcar (lleva 21 goles con la elástica blanca). Esta vez de volea para poner el 0-3 definitivo en el marcador. Esperemos que sea la recuperación definitiva del cuatro.
Pero en esta ocasión se merecen ser nombrados todos los jugadores, uno por uno. Cierto es que el Mallorca tampoco puso las cosas difíciles a los de Juande. Pero el técnico manchego sí trabaja con sus pupilos y fruto de ello es lo que estamos viendo sobre el terreno de juego en los últimos encuentros. Sólo un rápido repaso de algunos papeles: le está costando a Guti recuperarse pero, de momento, al entrenador merengue le basta con Diarra (II), que es un muro y se entiende muy bien con Gago, Robben y Sneijder (el 10 se está reinventando caído a la banda izquierda desde donde se mueve con total libertad); la zaga de Ramos-Cannavaro-Pepe y Heinze funcionó en su línea y tampoco tuvo muchos problemas; e Higuaín dio la razón a Juande de alinearle como titular: dio dos asistencias y a punto estuvo también de marcar.
En los vestuarios blancos se vuelve a hablar de orden y disciplina. La cuesta de enero está siendo hacia abajo para el Real Madrid. Llegando al ecuador de la temporada y faltando aún lo que falta podemos decir que ¿aún hay liga? Y si hay liga… ¿hay esperanzas?
El sudoeste de Francia, que ha guardado siempre mucha relación con España por encuadrar entre sus tierras al País Vasco francés, anda revolucionado estos días en su vertiente futbolística. Lo realmente curioso es que la culpa de ese protagonismo no se debe al segundo puesto liguero del Girondins de Blanc, tampoco a su eliminación copera a mano del St.Etienne y ni tan siquiera a la gran campaña que está realizando el Toulouse. Al fin de al cabo, ellos son los grandes en la zona. Las portadas de los periódicos nacionales y los análisis en los diarios locales de la preciosa Aquitania sólo hablan de un modesto al que la Navidad le ha traído un regalo muy particular.
La minúscula comuna girondina de Biganos es, por unos días, el epicentro del fútbol francés. Sus apenas 7000 habitantes, decidieron hace unos años crear un equipo de fútbol formado entre ‘amiguetes’, que entretuviera a los jóvenes del pueblo y pudiera reunirles en torno a una buena causa. No les fue mal, ya que tras algunos ascensos desde lo más bajo del fútbol galo, el pasado año fueron campeones del distrito, con lo que se ganaban un lugar en la Décima División francesa. Ahora, con la mente puesta en un ascenso, las amistades de su presidente y de su técnico, han logrado que a la pequeña Biganos se la conozca en cada rincón no sólo del país, sino de Europa, porque hasta allí se ha llevado al mismísimo Jean Pierre Papin.
El que fuera Balón de Oro en 1991, ha cedido ante sus impulsos por volver a vestirse de corto una década después de anunciar su retirada e incluso meses posteriores a haber salido mal parado de su última aventura como técnico con el Lens. 45 años no han sido excusa para frenar el ímpetu del auténtico ‘anéantir la zone’ (aniquilador de área), capaz de sumar cinco galardones de máximo goleador en la Ligue 1, colocarse la medalla de oro en Los Ángeles 1984 o jugar tres finales de Champions en apenas cuatro años (de las que gano una).
Triunfó en el Olympique de Marsella, buscó fortuna europea en el gran Milan de los 90 e incluso se dio el gustazo de completar el imponente Bayern del Beckenbauer técnico. No menos cierto es que su caché nació, creció y se apagó en el Velodrome, donde los 134 goles que sumó en apenas seis campañas, le llevaron a lo más alto y le crearon una imagen de crack mundial que nunca más volvió a reflejar en el césped. Tras dos campañas en el Burdeos, cerca de donde ahora se entrena, se retiró en 1998 en el modesto Guingamp.
Con un enorme anhelo por regresar a la vida futbolística, mató varios años como icono del fútbol galo. Fue comentarista, tiene su propio ‘guiñol’ en la televisión francesa e incluso fue elogiado con canciones de grupos nacionales que le veían como un auténtico personaje dentro de la sociedad de final de siglo.
Esa fama choca frontalmente, al menos en mi opinión, con su escasa trascendencia con la selección. Pertenece a una generación perdida que no reflejó la gloria que se esperaba y que dejó pasar su oportunidad, decepcionando una vez tras otra. Papin, Cantona, Ginola, Desailly…, no se clasificaron para Italia 90 ni USA 94, no defendieron título en la Eurocopa de 1988 y en sus dos únicas participaciones internacionales (Suecia 1992 e Inglaterra 1996), pasaron con más pena que gloria.
Cansado de tanto tiempo libre y entusiasmado con la idea de llevar su carácter al deporte que le ha dado todo, Papin se embarcó como técnico en el modestísimo Bassin d’Arcachon, un club amater de Aquitania, donde parece haber encontrado un filón para su trayectoria. Tras una primera experiencia, el Estrasburgo le dio la opción de profesionalizarse. En un año logró el ascenso a la Ligue 1, el objetivo de un club histórico que atravesaba un momento negro. Su caché en Francia subió como la espuma e incluso tuvo que rechazar una oferta espectacular para dirigir a la selección China. Días después canceló otra del Nantes para firmar, ya comenzada la campaña, con el Lens. Fue su peor decisión ya que el club venía de cesar al mítico Guy Roux por malos resultados. La tensión fue en aumento y JPP no pudo solventar un descenso histórico que mandó al equipo a la Ligue 2.
Ese catastrófico desenlace marcó sobremanera los pensamientos de Papin, que quedó traumatizado y dicen sus allegados que frenado en sus intenciones de volver a los banquillos. Quizás esas tensiones le recordaron que aún debe explotar la faceta que le llevó al éxito y a que es mejor disfrutar, entre amigos, de las gotas de calidad que aún queden en sus piernas. Este domingo debuta.
El portero del Biganos, hostelero, ya ha preparado una fiesta post-partido en su local, donde no faltará el bombero, el panadero ni el peluquero. Entre todos ellos se colará un Balón de Oro que, como ya dijo su presidente, representa “el mejor regalo de Navidad” que nadie podía otorgarles.
El Barcelona ha sumado esta jornada un nuevo ingrediente a esa pócima secreta que ha estado desarrollando el equipo de Guardiola a lo largo de la temporada. Y es que los culés han sacado casta y orgullo después de verse por debajo en el marcador en casa del colista Osasuna a falta de quince minutos.
Aunque la primera mitad fue apabullante, el Barcelona se dejó ir y el Osasuna, fiel a su estilo en casa, remontó llevando el partido a su terreno. Los blaugranas remontaron gracias a la calidad individual, certificada con el golazo de Messi, y sigue imparable al sumar su octava victoria seguida a domicilio (2-3).
El duelo entre líder y colista fue el último de una jornada que nos deja, entre otras cosas, la solvencia del Real Madrid, el declive del Atlético, el enorme derbi valenciano, el soplo de aire fresco para Manolo Jiménez y el camino triunfal del Málaga.
El Real Madrid vivió su partido más tranquilo de la temporada gracias a la inoperancia de un Mallorca que desterró de cuajo la esperanzadora imagen del Camp Nou. Juande Ramos tuvo un partido más para seguir moldeando el equipo a sus ideales (0-3).
El Athletic de Bilbao sorprendió a un Atlético que pide a gritos un conductor de juego. Los cuatro fenómenos que alinea Aguirre en ataque no tienen quien les alimente. Así, no es de extrañar que un equipo cada vez mejor conjuntado como es el de Caparrós le haya hecho morder el polvo. El Calderón volvió a pedir la cabeza de Aguirre (2-3).
El sábado se vivió en Valencia el partido de la jornada y uno de los mejores de los últimos meses. Valencia y Villarreal buscaron la victoria con descaro desde el primer minuto y el encuentro estuvo lleno de alternativas. Muy bonito (3-3). Además, el Sevilla remontó con uno menos al Deportivo, que sufre un duro frenazo y permite a Manolo Jiménez darse un respiro ante tanta crítica (1-3).
En el derbi andaluz de la jornada, el Málaga superó al Betis, que acabó con nueve y un cabreo monumental hacia el colegiado, sobre la bocina y prosigue su escalada (1-2). En Santander presenciaron un golazo de un Camuñas que está destacando desde su nueva posición de segundo delantero. Racing y Recre salieron contentos con el punto (1-1).
Tras el duelo copero, el Sporting volvió a superar al Valladolid gracias al dúo Carmelo-Barral (2-1). El Almería de Hugo Sánchez dejó escapar una renta de dos goles y da vida al Espanyol (2-2). Y el Numancia se hizo aún más fuerte en Los Pajaritos y devuelve al Getafe a la realidad. La pronta expulsión de Abbondanzieri allanó el camino (2-0).
Durante la temporada 2000-01, un defensa y un delantero con idéntico apellido coincidieron en el Hadjuk Split, ganando la liga de Croacia y la Supercopa. Slaven era un veterano defensa que vivía su última temporada como futbolista profesional. Mate, por el contrario, acababa de cumplir 20 años y se le auguraba un prometedor futuro como goleador.
Ocho años después, Mate Bilic brilla con luz propia en el Sporting de Gijón y sueña con que su camino se vuelva a cruzar con el de Slaven. Eso significaría que por fin puede defender los ajedrezados colores Croacia puesto que Slaven Bilic es ahora seleccionador nacional. Mate ya fue convocado por Croacia durante sus primeros años como profesional, cuando Blazevic era seleccionador, pero no jugó ni un minuto y todavía tiene esa espina clavada.
"Fui convocado una vez en un partido contra Eslovaquia, que se disputaba en Bratislava, y no llegué a jugar porque en aquel equipo había grandísimos jugadores, como Prosinecki, Asanovic, Boban y Jarni, entre otros", recuerda el nueve del Sporting de Gijón, quien a los 28 años y tras haber peleado en las catacumbas del fútbol podría llegarle una nueva oportunidad.
Mate Bilic decidió comenzar en el 2001 su aventura española y fichó por el Zaragoza a golpe de talonario. En La Romareda no tuvo continuidad y se perdió en un carrusel de cesiones. Pasó por el Almería y luego por el Sporting de Gijón, para después ser traspasado al Córdoba, donde también aguantó un año antes de fichar por el Lleida, todos equipos de la Segunda División. española.
Cansando de no triunfar en el fútbol español, Bilic decidió escaparse al fútbol austriaco para enrolarse en el Rapid de Viena. No tardó en arrepentirse y en menos de cuatro meses regresó al Sporting de Gijón para vivir su segunda etapa en el club asturiano. Allí logró el ascenso a Primera División, donde hoy figura entre los máximos goleadores gracias sus siete dianas.
Después de tanto pelear, después de ir de un lado para otro, el fútbol y la vida por fin sonríen a Bilic. Se ha asentado en Gijón, va a ser padre junto a su mujer Emilia e incluso recibió una llamada de Blazevic, esta vez para jugar con la selección de Bosnia, y la rechazó para no apagar su sueño de jugar para Croacia algún día.
Ese día podría estar más cerca de lo que Bilic se hubiera imaginado. Su viejo amigo Slaven ha enviado a su ayudante Robert Prosinecki a Gijón para seguir en directo las evoluciones del delantero en el encuentro que disputará este domingo con el Sporting ante el Valladolid. "De momento es sólo una señal", asegura Bilic, quien no quiere hacerse falsas esperanzas.
"Jugar con Croacia es algo muy grande para mí. A ver si el sueño se hace realidad". Si todo sale bien el gran día podría tener lugar cuando Croacia y Rumania se enfrenten en un partido amistoso en febrero, el mismo mes en el que Emilia sale de cuentas. El sueño de Mate se puede cumplir por partida doble.
Con motivo del regreso del Loco Abreu al fútbol español recordamos el fallo que le hizo famoso en España a través del mítico programa El Día Después. Ya te paso ponemos otros fallos antológicos.