Novena semana de competición aunque la primera plena de interés.
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Etiquetas: Atlas, Boca Juniors, Chivas, Cienciano, Copa Libertadores, Cúcuta Deportivo, Flamengo, Santos, Sao Paulo
Antes de abordar el tema, quería primeramente recordar, una vez más, que a los que defendemos el fútbol sudamericano por encima de los ideales mediáticos de Europa, cada día nos ponen mayores dificultades a la hora de disfrutar de lo que tanto nos gusta. Lamentable decisión de la FIFA en su veto a la altura, renuncia de jugadores para competiciones de primer nivel aludiendo cansancio, partidos de un mismo equipo en apenas 24 horas y, desde luego, un calendario futbolístico que deja evidentes problemas de organización, vetusto y casi arcaico. Allá va un gran ejemplo, por desgracia, uno de tantos.
La Copa Libertadores siempre ha tenido una reputación altísima, no obstante, en lo que respecta a la Copa Intercontinental o Mundial de Clubes, América gana a Europa (13 a 12) en títulos. Por ella han pasado figuras mundiales, equipos para la historia y algunas sorpresas inesperadas, la última, el Cúcuta Deportivo. Los colombianos, campeones nacionales por vez primera la pasada campaña, han sumado éxito tras éxito hasta colocarse en semifinales donde, además, lograron este pasado jueves un gran 3-1 ante Boca en el coqueto estadio General Santander. Ese partido es, hasta hoy, el más importante en la historia de un equipo del que ya analizamos las duras pruebas que había tenido que superar para seguir existiendo. Ahora, cuando este jueves visite la 'Bombonera' ante el gran favorito, tendrá que superar otro bache, jugar sin su estrella porque su país, Panamá, lo llamó a la Copa de Oro (competición entre los países caribeños más México y Estados Unidos).
Así es, Blás Pérez está siendo la sensación de una competición de la que se despide sin haber terminado su fin. El panameño no sólo anotó un doblete en la Ida de estas semifinales, sino que es, por corpulencia, físico y envergadura, la apuesta ofensiva de mayor peso para los colombianos pero, detalles de este calendario absurdo, lo dejan fuera del partido más importante de su vida y, en contra de ser, posiblemente, suplente ante Estados Unidos. No sólo pierde su equipo o su propia satisfacción futbolística, sino el Cúcuta, sus aficionados y la propia competición ya que ese desbarajuste sin organización alguna que llaman calendario es, actualmente un 'manojo' de obstáculos en preferencia al fútbol europeo. Por comparación, me costaría mucho hacerme e la idea de que, en una semifinal de Champions, Kaká no pudiera jugar con el Milan por estar con su selección en un torneo menor. Cruel, ¿verdad?
La historia de Blás Pérez, que por cierto ya es nuevo jugador del Hércules para la próxima temporada, es una de tantas. En la propia Libertadores de este año se ha visto como el América de México jugada su partido de cuartos de final, 24 horas antes de que, en su propio campeonato, actuara en las semifinales contra su más acérrimo rival, las Chivas.
Todo esto, sumado a la inutilidad de las medidas de la FIFA sobre la altitud (siempre se ha jugado en lugares de grandes extremos abruptos) o a los impedimentos que está sufriendo Venezuela para poder llevar a buen puerto su Copa América, nos debe volver a hacer reflexionar, pues Europa vuelve a marcar el ritmo de este negocio según sus condiciones, sus euros y salarios, aunque ello ponga en peligro el fútbol más pasional del planeta.
La Copa Libertadores siempre ha tenido una reputación altísima, no obstante, en lo que respecta a la Copa Intercontinental o Mundial de Clubes, América gana a Europa (13 a 12) en títulos. Por ella han pasado figuras mundiales, equipos para la historia y algunas sorpresas inesperadas, la última, el Cúcuta Deportivo. Los colombianos, campeones nacionales por vez primera la pasada campaña, han sumado éxito tras éxito hasta colocarse en semifinales donde, además, lograron este pasado jueves un gran 3-1 ante Boca en el coqueto estadio General Santander. Ese partido es, hasta hoy, el más importante en la historia de un equipo del que ya analizamos las duras pruebas que había tenido que superar para seguir existiendo. Ahora, cuando este jueves visite la 'Bombonera' ante el gran favorito, tendrá que superar otro bache, jugar sin su estrella porque su país, Panamá, lo llamó a la Copa de Oro (competición entre los países caribeños más México y Estados Unidos).
Así es, Blás Pérez está siendo la sensación de una competición de la que se despide sin haber terminado su fin. El panameño no sólo anotó un doblete en la Ida de estas semifinales, sino que es, por corpulencia, físico y envergadura, la apuesta ofensiva de mayor peso para los colombianos pero, detalles de este calendario absurdo, lo dejan fuera del partido más importante de su vida y, en contra de ser, posiblemente, suplente ante Estados Unidos. No sólo pierde su equipo o su propia satisfacción futbolística, sino el Cúcuta, sus aficionados y la propia competición ya que ese desbarajuste sin organización alguna que llaman calendario es, actualmente un 'manojo' de obstáculos en preferencia al fútbol europeo. Por comparación, me costaría mucho hacerme e la idea de que, en una semifinal de Champions, Kaká no pudiera jugar con el Milan por estar con su selección en un torneo menor. Cruel, ¿verdad?
La historia de Blás Pérez, que por cierto ya es nuevo jugador del Hércules para la próxima temporada, es una de tantas. En la propia Libertadores de este año se ha visto como el América de México jugada su partido de cuartos de final, 24 horas antes de que, en su propio campeonato, actuara en las semifinales contra su más acérrimo rival, las Chivas.
Todo esto, sumado a la inutilidad de las medidas de la FIFA sobre la altitud (siempre se ha jugado en lugares de grandes extremos abruptos) o a los impedimentos que está sufriendo Venezuela para poder llevar a buen puerto su Copa América, nos debe volver a hacer reflexionar, pues Europa vuelve a marcar el ritmo de este negocio según sus condiciones, sus euros y salarios, aunque ello ponga en peligro el fútbol más pasional del planeta.
Foto: AFP
Etiquetas: América, Blas Pérez, Cúcuta Deportivo, Libertadores
Desde los años del 'Dorado', con Di Stéfano a la cabeza, Colombia se ha ido remodelando poco a poco, a pasos demasiado lentos respecto a sus vecinos, lo que nunca le permitió ser regular en sus éxitos. El gran Millonarios de los años 50 y el América de Cali en los 80, fueron dominadores absolutos en sus épocas pero en Libertadores, donde de verdad se equiparan fuerzas y comparan los niveles, el título siempre fue esquivo. Sólo el Atlético Nacional en 1989 y el Once Caldas en 2004, dieron la cara, además contra todo pronóstico, por el fútbol colombiano. Ahora, aparece una nueva sensación.
Esta es tan imprevisible y sorprendente como la de los dos campeonísimos anteriores pero, el Cúcuta Deportivo está ya entre los ocho mejores de Sudamérica, un gran salto para su país, para la hinchada y para volver a levantar ese ánimo perdido entre las desgracias diarias. El Cúcuta, de la región Norte de Santander, fue campeón de la Copa Mustang II o torneo de Finalización (equivalente al Clausura) y, por primera vez en su historia, gritaba el campeonato. Además, ese techo a nivel nacional, le sirvió para tomar plaza en la Libertadores donde, junto a Pasto y Tolima, llegaba con la clara idea de intentar la machada pasando la primera fase.
El equipo cambió de técnico tras el adiós del ya mítico Jorge Luis Pinto hacia la Selección Colombiana (lo que da una idea del éxito), pero a pesar de la llegada de Jorge Luis Bernal, La Furia Motilona siguió su ascenso que, al mismo tiempo, es el de toda su ciudad. Tanto se le quiere al equipo en Cúcuta, que durante las elecciones, el alcalde Suárez Corzo, no dudó en admitir que sus votantes le habían escrito en muchas de las 'papeletas' algo así como: "Salve al Cúcuta Deportivo y nos salvará a nosotros" (por entonces estaba en Segunda División).
A partir de entonces, todo ha sido un éxito que se vio recompensado con la ampliación de su imponente estadio, el General Santander de 42.000 espectadores, los mismos que arroparon a 'Doblemente Glorioso' (otro de sus apodos) ante Gremio, el también colombiano Tolima y Cerro Porteño en la segunda fase de la Libertadores y, sobre todo, los que disfrutaron con la página más famosa de los suyos la pasada semana ante Toluca, al que derrotaron por un contundente 5-1 que, junto al 2-0 en contra de esta madrugada, les ha metido entre los ocho mejores equipos. Un milagro a base de trabajo y realidad.
La administración del equipo es su estandarte, ya que nadie duda de que ha sido la estabilidad la que permitió crecer hasta ahora. En lo deportivo los jugadores están involucrados en un sueño de una ciudad, de un país que les mira con los ojos de antiguas gestas, de pasajes ya escritos que ven de nuevo la luz y con la mente puesta en que sea el inicio del resurgir colombiano Los Blás Pérez (panameño estrella del equipo), Hurtado, Macnelly Torres, Castro o Rueda, quieren ser el icono mediático y esperanzador para sus gentes y, por ahora, que les quiten lo 'bailao'.
Foto: Goal.com
Etiquetas: Colombia, Cúcuta Deportivo, Libertadores
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