Hay quien se preocupa en el fútbol actual por la pérdida de grandes cifras goleadoras. Las tácticas cada vez más definidas y trabajadas, la permisividad arbitral y un considerable aumento de la calidad de los equipos, han logrado aumentar la competitividad del fútbol pero, a su vez, hacen que los goles, que a fin de cuentas son la alegría del deporte rey, hayan disminuido.
En un promedio goleador entre las ligas europeas nadie duda de que
De esas defensas frágiles, de los guardametas de nivel medio y de lo ofensivo del fútbol de los países bajos se benefició el pasado año el brasileño Afonso Alves. Sus nada menos que 34 tantos le sirvieron para ser segundo en la lucha por la bota de oro y, de paso, darse a conocer al mundo como un delantero veloz, con una pegada terrible, cabeceador y, sobre todo, rematador oportuno. Esos signos le valieron para hacer historia en Holanda, convertirse en internacional y hasta ser convocado por Brasil para
Cuan
Con ese dato, histórico donde los haya, supera a los citados Cruyff o Van Basten, pero también a dos goleadores como Pierre Kerkhoffs o Dick Lammers, todos ellos con seis tantos como récord absoluto. Afonso Alves superó esa marca y ya apunta hacia la bota de oro. Sólo nos queda esperar que alguien se 'pique' con el brasileño.