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La perla del Mar Negro

El comunismo fue la corriente que mantuvo unidos a los hoy independientes países soviéticos. Todos ellos eran partidarios de una sociedad igualitaria, sin clases sociales y evitando la propiedad privada, lo que bastó para que personajes como Vladimir Lenin fueran considerados más allá de sus límites teóricos. Cuando este pensamiento pasó a los libros, igualmente lo harían las posteriores divisiones del territorio soviético, llevándose consigo años de crecimiento colectivo. En fútbol, dichos acontecimientos desembocaron en la disolución de una selección prometedora y nos prohibió ver la progresión de un combinado que unía a rusos, bielorrusos, estonios, letones, lituanos, georgianos o ucranianos, estando entre estos últimos una de las zurdas más exquisitas de la década de los noventa, la de Ilia Tsymbalar.

Pese a que serán muchos quienes recuerden sus galones en ese Spartak de Moscú que dominó con solvencia el campeonato ruso antes de la llegada de los petrodólares, pocos conocerán que su orígen no es ruso, sino ucraniano. Tanto acusó su generación el movimiento político de la época, que pese a haber jugado con la selección ucraniana en tres ocasiones, tras la disolución, pasaría a ser una de las estrellas del combinado ruso. Con más de una treintena de partidos, la zurda se paseó por USA 94 e Inglaterra 96.

Tsymbalar nació en Odessa, la ciudad más mediterránea en suelo soviético y a la que siempre estuvo muy ligado, pues fue en el Chornomorets Odessa donde se inició cuando apenas tenía 8 años. Reforzando su espíritu y ganando en habilidad, llegó a la primera plantilla una década después pero sería en el Dinamo Odessa donde debutaría con la mayoría de edad recién cumplida. Los grandes equipos se interesaron por el, pero incapaz de abandonar sus lazos familiares, cambió de club pero no de ciudad, pasando por el SKA Odessa y regresando al club de sus amores, el citado Chornomorets.

Tras más de cien partidos, habiéndose ganado todos los calificativos para dar un salto mayor y justo cuando la independencia ucraniana acababa de concretarse, apareció en escena el todopoderoso Spartak de Moscú. Por entonces, el jefe moscovita era Oleg Romantsev (presidente-director general-entrenador), que junto al alcalde de la ciudad, Yuri Luzhkov, y los apoyos financieros de la multinacional Akai, lograron crear un equipo donde sólo entraban soviéticos.

Los Titov, Tikhonov, Onopko, Nikiforov o el actual técnico el ‘bigotudo’ Tchertchesov, seguían una dictadura que prohibía el uso de lo que el llamaba inventos capitalistas (móvil televisión, radio). Tanto creían en su nivel que el protagonista, Tsymbalar, llegó a decir por entonces que “no cambiaría a nadie de su equipo por Raúl”, el siete madridista que acababa de ganar, por ejemplo, la Intercontinental el solito.

Pero bajo ese talante justiciero se escondía una entidad sin estadio propio, obligada a pagar más de 11 millones de las antiguas pesetas para jugar en el Luzhniki sus citas europeas. Un equipo limitado que mantenía a sus estrellas bajo un anonimato tal, que muy pocos lograron salir hacia las potentes ligas europeas, un dato este que, sin duda, evitó que la zurda de Odessa lograra mayor repercusión.

Harto de ganar campeonatos, habiendo logrado ser el Mejor Jugador Ruso (1995) y con la treintena recién cumplida, decidió aceptar una oferta económica interesante del Lokomotiv. No se adaptó a la sombra de su Spartak y, ya con otras ideas en su cabeza, volvió a dejarse llevar por los dólares del modesto Anzhi Makhachkala, que le fichó como estrella rutilante para su única participación europea. Sin triunfar, sí logró ganarse al público que, apenas unos meses después, le eligió vicepresidente del club con lo que Tsymbalar colgaba las botas para pasarse a los despachos, un peldaño más alto de donde de verdad quería llegar.

Sus primeros ensayos como técnico los dio en el Khimki como asistente, ganando experiencia para animarse a aceptar la oferta del FC Spartak dos años más tarde. Su zurda eléctrica fue talismán porque logró el ascenso a la Primera División Rusa (Segunda categoría) pero el ánimo de lograr metas mayores quedó esquinado.

Ahora, sin ganas de competir a gran escala y escondido del mundanar, Ilia entrena al impronunciable Nizhny Novgorod, un rincón ruso más acorde con sus recuerdos de Odessa. Allí, con los brazos abiertos, esperan el regreso de su ‘perla’. La ‘perla’ del Mar Negro.

El súmmum de la ‘Roja’

24 años de espera son muchos, pero sobre todo, demasiados para un país y un fútbol que han dado tantos buenos ratos al continente europeo. España sólo necesitaba quitarse la careta, la que le hacía empequeñecerse en momentos de angustia, la que escondía sus atrevimientos en citas de primer nivel y, en definitiva, aquella que alimentaba fase final a fase final, el mal fario que un día tenía que romperse a nuestro favor. Y se consiguió a lo grande, por la puerta reservada a los que cortan orejas, dejan ko a su rival o lo arrodillan ante sí y es que Luis dio con la tecla exacta en cada momento.


Pese a no estar muy de acuerdo en la rapidez con la que asumió su control al dar entrada Xabi Alonso y Guiza con más de media hora aún por delante y sólo un gol de ventaja, es cierto que el 'Sabio’ viene manejando los tiempos con una grandeza al alcance de aquellos que han tenido ya muchas batallas para curtirse. Ahora le toca reír a él, nos toca disfrutar a todos.

La versión española fue camaleónica, restaurándose según las necesidades del partido y moldeando su grandeza minuto a minuto. Salimos lentos pero apareció el carácter de Senna en mitad de cancha para dar carácter, arrimar el hombro como nunca y, en definitiva, calmar los impulsos rusos, mucho menores que en anteriores ocasiones. A partir de allí, sólo un disparo peligroso de Pavlyuchenko que Casillas supo sacar como siempre, (es enorme la facilidad del madridista para mantener vivo al equipo cuando le llegan con todo) y tras la lesión de Villa, el partido necesitaba una lectura nueva, un planteamiento alternativo que en la ‘Roja’ fue Cesc.

El Gunner, que ha crecido día a día vestido de rojo, no sólo sumaba calidad al medio campo, sino que su capacidad organizativa, de llegada y de toque, sumó afiliaciones incomparables con Iniesta o Xavi, e incluso con Xabi Alonso minutos más tarde. Aquella facilidad creativa, de asociación ideal y con el temple que la situación requería, multiplicó el hambre de España, que pasó a ser una apisonadora de quilates puesto que Rusia, la misma que se había comido literalmente a Holanda, era incapaz de arremeter aquella ambición.

Cierto es que el intento de Hiddink de perpetuar el fútbol vistoso, le sale caro atrás cuando el marcador no es favorable. Con el toque desde atrás de Xavi, la definición perfecta de Guiza en una jugada con tintes de idiosincrasia histórica y la maniobra final de Silva (los dos últimos tras pases de Cesc), España metía la cabeza en una final que Alemania vive intensamente y supo tener a su alcance tras ganar a Portugal. El favoritismo es relativo porque pese a que España tiene más calidad y jugadores con capacidad de alterar sus guiones de juego, Alemania es más potente, agresiva y tosca, aunque sabe explota4r como nadie sus armas.

El domingo, el misil germano se cita en el viejo Prater con una España ejemplar, que ha levantado al país y que no conoce límite. Levantar la Eurocopa y enterrar todas las antiguas pesadillas será, desde luego, el mejor regalo posible para un torneo de aplausos infinitos. Gracias España. Enhorabuena Luis.

La catarsis ‘arshavínica’

Empezar una Eurocopa a la que se ha llegado tras dejar fuera a la todopoderosa Inglaterra, generó en Rusia unas expectativas más que bien fundamentadas por lo visto en la fase clasificatoria. Los de Hiddink, que de nuevo ha conseguido ser idolatrado en otro país debido a su excelente rendimiento y a la capacidad de hacer bloque, parecían haber cerrado ya sus objetivos al estar en la cita veraniega de selecciones per ni mucho menos era la meta fijada para el holandés.

Como ya he dejado caer en análisis previos sobre el equipo ruso, las bajas de Pogrebnyak y Arshavin eran demasiado sensibles para un bloque donde nadie destaca sobre el resto y donde la fuerza reside, precisamente, en la dosis de compañerismo residente entre los jugadores. Sin embargo, nadie podía ignorar que las dos estrellas del zenit iban a trastocar los planes establecidos así como reducir las esperanzas de los ex soviéticos. Pogrebnyak llegaba en forma como goleador de la UEFA y Arshavin como líder del actual campeón en esa misma competición.

Esas carencias se dejaron notar sobre manera ante España. Acaban de perder a su goleador, improvisaron en defensa y notaron la ausencia del eléctrico Arshavin. La ‘Roja’ se benefició de la sequía de cara a puerta, de su inocencia en tres cuartos de campo y de los experimentos defensivos (pasó de tres centrales a cuatro defensas con dos laterales muy ofensivos). Pese a ello, Hiddink no decayó en su idea de ganarse un puesto en cuartos a base de buen trato del balón, ser el dueño del partido y ampliar el abanico de opciones con extremos, mediapuntas y llegadores. Así, reaccionó ante Grecia porque Pavlyuchenko encontró el gol dentro de su aún evidente inocencia. La diferencia fue mucho más acusada de lo que se palpó en el resultado, pero faltaba un chispazo.

Con Suecia como rival para solucionar su cupo en cuartos, Hiddink mantuvo su idea pero ganó en electricidad, imprevisibilidad y velocidad. Es decir, que pudo ya contar con Arshavin tras su desafortunada sanción en los dos primeros partidos. El extremo del Zenit cumplió las expectativas con su desborde, insistencia y búsqueda de opciones en ataque, justo lo que demandaba su equipo. Un pequeño ‘zar’ al que llevar los objetivos y liberar de paso a sus compañeros, que rindieron mejor si cabe con la presencia del menudo y habilidoso ‘general’ de Leningrado.

Su aportación real se reduce a un gol y varias ocasiones claras peor, más allá de lo que propuso, dio un aire distinto y a su vez, eficaz. Su técnico sabía lo que deseaba de sus cualidades y por ello le liberó defensivamente. Creó una armadura con Semak por detrás y una línea de centrocampistas que amplió el poder ofensivo de un Arshavin letal con Suecia como juguete para un estreno atrayente. Debieron caer más goles.

Rusia sigue pecando (bajo mi opinión), de falta de pegada y de contundencia defensiva peor su propuesta es tan atractiva y tan limpia en cuanto a intenciones, que merece el mayor de los respetos posibles pues otros combinados con mayor calidad optan por esconderlo. Hiddink, pese a estas bajas tan importantes, propuso y logró premio. Un merecido premio.

España gana crédito con velocidad de crucero

No había opción a un debut más esperanzador para la Selección española. Con Villa como estrella goleadora, Senna y Xavi como jefes de mando y un bloque compacto que supo llevar al césped la partitura que Luis Aragonés había cuidado con esmero, la ‘Roja’ ha dejado una impresión inmejorable, se ha quitado miedos y, de paso, ha dado un aviso para aquellos que le pedían carácter para ser favoritos. No hay que sacar el optimismo más allá de lo debido pero sí disfrutarlo porque ahora, además, nos lo creemos.

El ‘sabio’, que lo fue más que nunca con un planteamiento ideado a las mil maravillas, acertó con la presencia de Torres como estilete ofensivo y con Villa como actor secundario para ‘rebañar’ todo lo que por detrás del Red se fraguaba. Y fue mucho, desde luego. El ché, que volvió a coronarse como goleador como ya hiciera en su debut mundialista en 2006 (allí anotó un doblete), fue el compañero ideal para aprovechar la velocidad y los espacios que generaba el ‘Niño’. Torres estiraba a los zagueros rusos y el ‘Guaje’ los demacró con goles de todos los registros.

Xavi fue el mejor organizador y sensor para el ritmo español, que supo dar los electrodos cuando y como quiso, ampliando así su dominio con claras contras que pudieron registrar un marcador mucho más sólido. Senna, compatible cien por cien, estuvo espléndido en la salida de balón, donde ayudó una vez tras otra a los centrales. El hispano-brasileño se ganó el oro en su oportunidad. En defensa no existieron muchos problemas y Casillas, cuando se le necesitó, se dejó ver.

Los aciertos de Luis prosiguieron en los cambios, ya que Cesc saltó al campo cuando Rusia nos había robado la iniciativa en el arranque de la segunda mitad y, aunque retirar a Torres pareció un error, fue todo lo contrario puesto que el Gunner creció en presencia y, sobre todo, el liderazgo. Otro punto que España gana para el devenir del torneo. Incluso hubo tiempo para que Cazorla debutara en una fase final con el desparpajo habitual. Gran noticia la de una idea secundaria en la selección, la de explotar al máximo todo lo que genera Torres en punta y darle prioridad a la contra por encima del ‘toque’ de los grandes mediocentros de los que presume la ‘Roja’.

En el bando de Hiddink, tantos cambios defensivos de última hora no fueron positivos. De tres centrales pasó a cuatro defensores con dos carrileros que se caracterizan por su consistencia a la hora de ganar metros en banda. Buscó mayor destrucción con Semshov y Semak, pero se perdió en la poca potencia y agresividad atacante. Allí echó en falta y mucho a los Pogrebnyak y Arshavin (lesionado y sancionado respectivamente), pero no acertó en nada con sus retoques. Extraño pero cierto. Rusia volvió a pecar de timidez.

Rusia: Un peligro en manos acertadas

Tras unos días 'enfermito', regresamos con material. Analizamos a los equipos de la Eurocopa que serán rivales de España y empezamos por Rusia. Espero vuestras opiniones ya que es un equipo que da mucho 'juego'.


*Ficha*

Unión de Fútbol de Rusia (UFR)

Fecha de fundación: 1912 y 1992 (ya como estado independiente)

Afiliado a la FIFA desde: 1912

Participaciones en Eurocopas (10): como Unión Soviética y 4 como Rusia. Total 1960, 1964, 1968, 1972, 1976, 1988, 1992, 1996, 2004 y 2008.

Participación en Mundiales (9): 1958, 1962, 1966, 1970, 1982, 1986, 1990, 1994 y 2002.

Mejor posición en la Eurocopa: Campeón (1960) y finalista (1964, 1972 y 1988).

*Así se clasificó*

Cuando el bueno de Guus recogió una selección que necesitaba un ‘lavado de cara’ completo, pocos preveían que iba a ser capaz de llevarla hasta la fase final de la Eurocopa 2008. Los dos primeros resultados de la fase clasificatoria, sendos empates en su país, dieron peor futuro a ese combinado pero lograron reaccionar a tiempo, sobre la hora y dejando a una histórica como Inglaterra fuera de la cita veraniega. Todo un ‘pelotazo’.

Rusia logró encadenar tras esos dos primeros puntos, un total de cinco victorias y un empate en Croacia que dio esperanzas pues, para entonces, Inglaterra ya estaba en crisis, dejando ver sus opciones de quedar fuera y sufriendo. Clave fue la vicroria ante los ‘pross’ en Moscú en un 82-1) que trastocó el guión de favoritismo y dejó a los rusos con la opción de depender de sí mismos y estar en Austria y Suiza si lograban seis puntos ante Israel y Andorra para asegurarse la clasificación.

En suelo israelí cedieron una derrota que dio de nuevo alas a los ingleses que, dependiendo de sí misma en el último partido, cayeron en Wembley ante Croacia y dejaron libre el camino a la sorpresa tras una ajustada victoria de los de Hiddink en Andorra con un gol milagrosos de Dmitri Sychev.

*Su historia en la EURO*

Hay que recordar que Rusia pertenecía a la Unión Soviética y, como tal, se proclamó campeona de Europa en 1960 y subcampeona en 1964, 1972 y 1988. En 1992, participó como miembro de los estados independientes de la Commonwealth.

Su historia reciente, ya como país independiente, data del 2004, es decir, la anterior cita donde se quedaron en primera fase.

*El entrenador: Guus Hiddink*

Es el arma más peligrosa con la que cuentan los rusos y es que viendo el espectacular rendimiento que es capaz de sacar a sus equipos el intachable Guus Hiddink, es probable qye Rusia logre un buen papel. El técnico holandés es un experto en milagros (que pregunten en Korea y Australia) y en Rusia ya ha logrado dar pasos de gigante al crear un equipo nuevo, competitivo y que necesitó retoques gruesos que le han dado fruto con mucho tiempo de antelación.

Hiddonk tomó una decisión nada más llegar, la de dejar fuera de sus planes a veteranos legendarios como Smertin y, sobre todo Titov. Aquello le trajo problemas y críticas pero ahora…¿Quién se acuerda? En su lugar optó por una generación de jóvenes, muy al estilo de lo que logró con los ‘soceroos’ australianos y, a base de trabajo y experiencia a la hora de administrar banquillos, sigue siendo el mejor héroe para un gigante que pretende levantarse de su resaca.

Una labor excelente y recalcada con títulos en equipos como Valencia, Betis, Real Madrid, PSV o su paso (aún más exitoso) por selecciones como Holanda, Australia o Korea, son el mejor aval.

*Estilo de juego*

Aquellos años donde el fútbol ruso era de tremendo poderío físico y fortaleza defensiva ha pasado a mejor vida y Hiddink siempre intentó que su equipo fuera capaz de tener la pelota, administrarla y generar sus propias ocasiones. Para ello, ha trabajado la técnica principalmente y ha necesitado ‘tirar’ de la sabia nueva que las interminables generaciones del fútbol ruso han sabido crear.

Es un equipo competitivo que suele jugar con tres únicos defensas para poblar el centro del campo de jugadores de contención y creación y tener, además, facilidad para desbordar por banda y en las contras. Suele alinear dos extremos pegadísimos a las bandas y aunque a veces fuera de casa ha preferido actuar con un 4-5-1, es probable que no vuelva a ello porque no le dio muy buenos resultados.

Aunque la mayoría de sus jugadores aún son desconocidos, el aumentod e nivel de la Premier Rusa (ejemplificado en la victoria de UEFA por parte del Zenit), es un escaparate perfecto y de un nivel más que alto en algunos casos. Además, dentro de esa nómica de jugadores de similar nivel, el banquillo tampoco es débil y suele cumplir cuandos e le ha necesitado.

*Las figuras*

Todo el mundo habla de el y tras dar las dos asistencias en la final de la UEFA, Andrei Arshavin ha ganado más adeptos. El extremo del Zenit es rápido, vertical, listo, asistente y realmente eléctrico por momentos. Un crack 100% leningradista que ahora quiere hacer crecer también a su país.

Tras su figura, hay un buen número de jugadores que destacan en sus diferentes funciones y a pesar de no tener vitola de cracks, son jóvenes valores en ciernes o jugadores de edad media con un nivel alto. La delantera es una baza a tener en cuenta con la presencia de dos goleadores natos aunque tremendamente diferentes en sus estilos (Pavlyuchenko y Pogrebnyak). Los Anyukov (un carrilero total), Zyrianov (el conductor que todos quiere tener cerca), Bilyaletdinov (joven mediapunta con gol) o Zhirkov (un extremo zurdo de mucho desborde), merecen destacarse en un colectivo atrevido y con poco que perder.

*Alineación probable*

Akinfeev

A.Berezutski Ignashevich V.Berezutski

Anyukov Zyrianov Semskov Zhirkov

Bilyaletdinov

Pavlyuchenko Arshavin

La debacle merecida

Para bien o para mal, Inglaterra se ha quedado fuera de la Euro 2008. No fue su derrota de hoy ante Croacia (gran apuesta la de Bilic), sino sus fallos ante Israel o Macedonia. Debió caer ya el sábado, pero la agonía que el destino le tenía reservado fue mucho peor, demencial y digno de la ópera prima del maestro del suspense. Algunos ya lo habíamos pronosticado.

Tan agónico fue que incluso Rusia, que tan sólo tenía que ganar a Andorra para, al menos, esperar, estuvo muy cerca de ceder y venció con lo mínimo (0-1) y con un jugador menos en la recta final por expulsión de Arshavin.


Aquí la crónica, mañana completaremos este análisis del gran 'pelotazo' de la Eurocopa.

Foto: yahoo

Si Wembley hablara...

Inglaterra tiene este sábado una cita ineludible, de primer orden y equiparable a la reciente final del Mundial de Rugby o al debut de Gordon Brown como primer ministro. Curiosamente, los más de 50 millones de ingleses que pueblan el país, no tendrán a sus pross en la BBC. Allí no aparecerá el regreso de Beckham, el partido de la capitanía de Gerrard ni el ‘funeral’ deportivo de McClaren, sino once israelíes y sus homónimos rusos.

La tarde será larga alrededor del té, las pastas pueden atragantarse y la espera puede resultar de las más violentas de los últimos años. Inglaterra juega en el estadio Ramat Ga de Tel Aviv, pero no lo hace contra la selección hebrea, sino contra Rusia. El partido, a tres bandas, puede dejar fuera a una de las selecciones más potentes en cuanto a plantilla, repercusión y marketing, una Inglaterra cuya principal preocupación actual es, sin discusión, la baja de Benayoun. Eso ya explica de por si el miedo interior de los británicos.

Redirigido a DDF (Diarios de Fútbol)


De 'cañas' por Moscú

Por h o por b, en los últimos días siempre termino hablando del fútbol ruso cuando entablo una conversación. Ya sea por lo apretado de una Premier Rusa que analizaremos al detalle o por el golpe ha Inglaterra de cara a la Eurocopa, siempre salen los ex-soviéticos por medio aunque ahora, el asunto es irónico para los occidentales y una cuestión de estado para sus homónimos rusos.

Y es que mientras la Champions League sigue su curso inexorable y compacto hacia la final de Moscú, organizada para el 21 de mayor del año próximo en el imponente estadio Luzhnikí, las autoridades del país y la organización de la UEFA aún no han llegado a un acuerdo en todos los sectores para que se pueda desarrollar sin problemas la cita más importante del año. No se trata de falta de miembros de seguridad, tampoco es el frío que puede caer en la capital moscovita y no, desde luego que no es el césped artificial, se trata...de cerveza.

Y es que mientras en nuestra cultura se defiende que las 'cañas' con un buen 'tapeo' es hasta sano y mejora la circulación así como la facilidad de gestionar la digestión, en la tierra del rublo no está ni siquiera permitido anunciar cerveza en los campos de fútbol, ya que recibió una prohibición exclusiva hace meses. Así pues, el asunto de la cerveza ha llegado al Senado donde se han presentado enmiendas pues incluso en la televisión se prohíben los anuncios del líquido de la cebada por la televisión entre las siete de la mañana y las diez de la noche.

Por lo tanto, si a alguien se le ocurre pensar en una fiesta con un buen barril en mano, que no se vaya a Moscú, desde luego.

Guus o ‘Súper héroe’ Hiddink

En el periódico diario hay una sección que por todos es conocida. Habla de anuncios, ofertas, ventas y hasta algunos ‘chollos’. En la misma se pueden adquirir todo tipo de objetos, de menor o mayor valor. Unas zapatillas, un coche o un piso de segunda mano… pero por más que se busque (Villar quizás haya probado), no aparecen ofertas con entrenadores y mucho menos aún con seleccionadores que levanten a un país en apenas unos meses.

Ignoro la intención que tenía este miércoles el gran Guus Hiddink cuando se jugaba el todo por el todo ante Inglaterra. Y es que aunque en la previa dejó caer que jugaría con Pavlyuchenko (rey de la noche) y Pogrebnyak, sobre el tan criticado césped artificial del imponente Luzhnikí, no lo hizo. Fue un punto que terminó siendo crucial pues Hiddink, una vez más, acababa de levantar a todo el imperio ruso de su largo letargo. Hasta Putin lo alaba.

Soy de los que opinan que Guus no tiene aún todo asegurado para meter a Rusia en la Eurocopa (creo que en Israel puede ceder fácilmente), pero ha logrado volver a resucitar el fútbol del gigante ex-soviético. Tiene ‘mimbres’ jóvenes para explotar su recién iniciada renovación en años futuros, tiene a favor el crecimiento económico de la Premier Rusa (o a su contra), pero lo que más le ayuda es su carácter ganador. El proyecto era complicado y a falta de reconocimiento final, ya ha logrado convencer a más de uno.

Lo de Hiddink y sus alabanzas le viene de lejos y siempre por méritos propios. Recordemos que en su estreno como seleccionador metió a su Holanda en el cuarto puesto del Mundial 1998. De allí marchó a Corea, donde hoy tiene una estatua levantada en su honor como aquél dios que dio fuerza a una de las potencias asiáticas hasta llevarlo a las semifinales en 2002. Le ofrecieron un contrato de por vida y un puesto dentro de la política deportiva del país, pero el afán ascendente de Guus le llevó a Australia.

Con los ‘aussies’ volvió a superarse. No sólo le metió en el Mundial tras superar la histórica eliminatoria suicida ante Uruguay, sino que logró pasar la fase de grupos y sólo cayó en octavos en un penalti absurdo en la prórroga ante Italia. Los Socceroos, como antes le pasó en terreno coreano, le querían blindar pero volvió a escapar en busca de un nuevo proyecto, ése que ayer vivió un día grande y que amenaza con elevar aún más la divinidad del ‘Súper héroe’ neerlandés.

 
© El diseño es propiedad de Jose David López. Adaptación por Ktm