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El murciélago de 8.000 millones

En el intento de evocar a un jugador que haya creado inquietud en algún momento de nuestra vida o del que hayamos tenido referencia en alguna ocasión, la gran mayoría de las veces toca virar demasiado tiempo atrás. Pero no siempre la imagen aparece en blanco y negro o difuminada por los años, porque hay quienes aunque parecen retirados, jubilados o con las botas colgadas en el tranquilo balcón del pueblo, aún entrenan diariamente buscando unos minutos que no llegan.

Esas botas, que ya no tendrán mayor filigrana en el futuro, son las mismas que lograron alcanzar dos finales de Champions, levantar una Copa del Rey y pisar suelo mundialista no hace demasiado. Y es que pese a que a algunos ídolos hay que recordarlos tiempo atrás, hay otros que siguen su rutina pese a que nadie les recuerde. ¿Les suena un tal Gaizka Mendieta?

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De longevidad y tozudez

Si 'Billy' Costacurta quisiera regresar al mundo del fútbol en activo para cosechar algún record más que se le haya quedado en el ‘tintero’, difícilmente podría pensar que uno de ellos sería el de la longevidad.

El ya retirado central milanista lideraba desde la pasada campaña la lista de jugadores veteranos que se habían vestido de corto en la Champions League y es que con 40 años y medio a sus espaldas, las noches europeas ya estaban fuera de su alcance o, al menos, sí para sus piernas. En el fútbol tan estricto físicamente que se practica a día de hoy, resulta incomprensible que con esa edad aún se pueda estar al máximo nivel pero siempre hay quien rompe los estribos: Ballotta.

El portero laciale tumbó la leyenda perdurable e impuso su propio registro con nada menos que 43 años y 168 días. Su cita ante el Olympiakos era con la historia, con el afán de superación y un llamamiento a San Judas Tadeo, para hacerle ver que sus imposibles, con trabajo, se acercan más a la realidad.

Y es que realmente es un auténtico revés y todo un imposible el que ha logrado que este récord se supere. La portería del Lazio ha sido siempre propiedad de Peruzzi pero con su retirada, todo han sido problemas Carrizo (meta de River) iba a ser su sustituto pero problemas con su visado lo han devuelto Argentina.

El suplente, Berni, está muy verde para Delio Rossi y los celestes vivirán todo el año pendiente de que la salud de ‘milenario’ portero no se resienta. El, por ahora, disfruta el momento y no quiere poner “ningún límite” a su carrera.

De impedimentos, pero resueltos a base de carácter ganador, tiene un doctorado Cristiano Lucarelli. El delantero italiano, un auténtico ‘capo canioneri’ de la Serie A y aquél que más se ajusta al nueve clásico del Calcio, perdió su batalla a la tozudez en su querido puerto de Livorno.

Allí, estuvo muy cerca de hacer historia con su hinchada toscana, la misma que lo ensalza como su líder comunista debido a la intensidad política del ariete (su padre fue militante). Lucarelli dejó ofertas de todo tipo para llegar a Livorno y llevarlo a Champions, una tarea complicadísima que ni su condición de héroe ni su habilidad para destrozar registros goleadores, pudieron alcanzar.

Entre lágrimas de sangre, emprendió la aventura hacia Ucrania al aceptar una oferta suculenta e inesperada del Shakhtar Donetsk y poder culminar su sueño europeo. Este martes debutó y, como hizo con la Azzurra, anotó a los pocos minutos. Era el gol de la porfía, de la insistencia y, desde luego, de su carrera. Mientras, en las tribunas del Armando Picchi (estadio del Livorno), flamean banderas con su cara. El paladín cumplió su palabra.

El "paraíso" de Moggi


Intenté por todos los medio no hablar sobre el "Caso Moggi", porque soy partidario de que dentro del fútbol no deben existir este tipo de señores que hacen y deshacen a su antojo, por lo que no quería dar más interés o bombo a tan poco ejemplares individuos. No obstante la gravedad del asunto es ya irremediable y aunque se hagan oídos sordos es prácticamente imposible ignorar el que es ya el mayor escándalo deportivo de Europa.

Para todo aquél que no sepa de que va la trama sólo debe saber que Luciano Moggi, director general de la Juventus hasta hace unos días, estuvo "en su salsa" durante su mandato. El periódico deportivo La Gazzetta Dello Sport ha difundido numerosas declaraciones telefónicas suyas en las que ajustaba con los árbitros el signo del partido a su gusto e incluso con el vicepresidente de la comisión de arbitraje de la UEFA Pierluigi Pairetto.
Si a este lío mayúsculo le sumamos que la empresa de su hijo Alessandro, La GEA World, que controla los derechos de cientos de futbolistas del Calcio está acusada de competencia ilegal y amenazas nos damos cuenta de que Luciano Moggi era hasta hoy el hombre que dominaba por completo el fútbol italiano, que por otro lado siempre ha estado inmerso en la polémica por estos asuntos.
Dentro de esta farsa se han destapado numerosos enclaves y es que ya se sabe que cuando se indaga en la herida siempre se encuentra más de lo que se desea. Moggi, como era lógico dimitió de su cargo la pasada semana y ya está a disposición judicial.

Numerosas hipótesis encierran ahora la manera de solucionar el conflicto, los peores augurios para la afición juventina (que una vez más sufre los malos modales de sus directivos) hablan del descenso a la Serie B y de eliminar de las vitrinas los dos últimos títulos ligueros cosechados por la squadra de Turín.

Día tras día la bola se ha ido haciendo más y más grande. Así, en la previa de la última jornada, aún con el título por decidir, la federación italiana vetó a los colegiados Matteo Trefoloni, Paolo Dondarini, Paolo Bertini y Antonio Dattilo a los que se les vincula con las conversaciones de Moggi, a día de hoy ya se les han unido Rodomonti, De Santis, Gabrielle Messina, Racalbuto y Tagliavento además de todas aquellas personas encargadas de su designación.

Pero el asunto va más allá porque ayer se desveló, con pruebas claras, que Moggi pactaba con Marcelo Lippi, actual seleccionador italiano, los jugadores que debían asistir a cada partido de la selección azzurra. Algunas declaraciones como "Lippi debe atenerse a lo que yo digo", tras la no convocatoria de un jugador elegido por Moggi o a palabras del propio Lippi sobre Del Piero, "No voy a llevarle porque si se le ocurre marcar dos goles siendo suplente en la Juventus le rompemos las pelotas a Capello" muestran la gravedad, lo pésimo, lo horrendo y lo estrambótico de una situación que supera todo lo visto y por haber en el mundo del fútbol en cuanto a corrupción se refiere.
Ahora Lippi puede dejar su cargo antes del Mundial, (una locura), por lo que ya se apunta el nombre de Giovanni Trapattoni.

Registros a las casas de jugadores juventinos como Cannavaro o Ibrahimovic, acusación de apuestas ilegales a Buffon, pruebas de favores entre equipos donde están involucrados Lazio, Udinese, Fiorentina, Messina y Siena y equipos de Serie B, manipulación de programas televisivos en favor de los gustos de Moggi, falsificación del balance del club juventino (Antonio Giraudo), posesión de drogas al ex-juventino Padovano,...
Moggi ya salió indemne de muchos otros percances con la justicia como unas declaraciones del ex presidente del Nápoles en las que se entendía que Moggi y el preparados juventino por aquél entonces hablaban a las claras con sus jugadores sobre si tenían todo bajo control para evitar las pruebas antidoping. La UEFA también le acusó de proporcionar dinero y prostitutas a los árbitros que pitaban en Turín durante la época de éste en el Torino, en su paseo por las directivas de Roma y Lazio también causó problemas.
E incluso cuando Maradona dio positivo por cocaína en el Nápoles de 1981 en parte se achacó a la figura de Moggi ya que tan sólo dos días antes de la noticia había dejado su puesto en el seno del club celeste.
En fin un cúmulo de injusticias, fraudes y escándalos que al Calcio le costará un mundo olvidar si es capaz de solucionarlo primero. Y es que personajes como este nos sobran en el fútbol y nunca esta de más dar un buen correctivo.

 
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