Una semana más, lo tomamos como costumbre. Aquí está la Parabólica, ya añadida a nuestra sección de Videos. Que la disfrutéis.
Román nos hizo trasnochar anoche para demostrarnos que, sólo cuando de verdad se lo propone, es realmente imparable. Juega a un ritmo pausado pero dinámico con sus pases medidos, nunca pierda la pelota tontamente ni arriesga una posesión a lo loco, menos aún ante un Gremio que se jugaba cada pelota como la última y que terminó desesperado en el ‘tran-tran’ del xeneize (0-2)
Dos goles y una auténtica exhibición de tranquilidad en el momento justo, le dieron a Boca un nuevo título. Es el sexto entorchado en la Libertadores (sólo uno menos que Independiente) y desbanca en títulos internacionales al Milan. Una actuación brillante.
Pero esa alegría no quedó allí, porque aún le faltaba el mejor de los reconocimientos, volver a la albiceleste, a la que el mismo había vuelto a dirigirse tras dejarla de lado tras el Mundial. Ahora, Basile se lo lleva como timón, como centro de creación de su estrategia y dando vida a ese ‘enganche’ que todos aclaman en Argentina. Ha sido su mejor premio.
Un regreso a lo grande pero trastocado por el renacer de sus pocos amigos en Villarreal. Allí, este nuevo estallido reclamatorio del 10, supone una buena noticia en lo económico, pues le podrán vender a mejor postor, pero vuelve a dejar claro que en El Madrigal, el timón de Argentina en una Copa América, no vale si no hay carisma y energía, si no se muestra entrega y ambición. El mejor ejemplo de un héroe querido y odiado. Una estrella que molesta.
Foto: AFP
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