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El renacer del ‘Virrey Liniers’

El antiguo virreinato de Río de la Plata fue uno de los principales focos de lucha entre las tropas inglesas y los ciudadanos bonaerenses que defendían sus fronteras con uñas y dientes a principios del siglo XIX. Las invasiones británicas terminaron con la paciencia de los vecinos de la gran capital argentina, que pidieron el cese de su jefe de filas y la coronación de un afamado militar salido de la guardia marina del ejército español: Santiago de Liniers y Bremond.

Pese a su arraigo español, era francés, pero su contrariedad a José Bonaparte lo obligó a buscar asilo y nuevas aventuras lejos de la península ibérica. Sus grandes dotes para la lucha le hicieron coger prestigio y cargos superiores en apenas una década y así, fue idolatrado hasta ser proclamado Virrey en Río de la Plata y jefe del apostadero naval de Buenos Aires. Tras morir con fidelidad a la corona española y defendiendo las calles de su barriada argentina en 1810, su apodo, ‘Virrey Liniers’, pasó a la historia del país pero también a la del deporte rey, donde hoy sigue estando presente gracias a su homónimo futbolero: Carlos Bianchi.

El las vías que defendió Santiago de Liniers nació 130 años más tarde el técnico más exitoso del fútbol argentino, siendo precisamente en el equipo del barrio porteño de Liniers donde debutó como jugador (Vélez Sarsfield). Ganó un campeonato como jugador, fue ocho veces máximo goleador (tres en Argentina y cinco en sus años en Francia) y es el ‘killer’ estrella en la historia del club de sus amores. Además, y esto no es tan conocido, según la FIFA es el máximo goleador de los campeonatos de Primera División en toda la historia, superando con 385 goles al mismísimo Alfredo Di Stefano.

Su éxito como entrenador opaca todos estos méritos porque desde el banco logró siete campeonatos argentinos, cuatro Libertadores y tres Intercontinentales. Un registro inalcanzable que no ha podido prolongar en sus intentos en Europa, donde ha decepcionado drásticamente en Roma y Atlético de Madrid. Su crédito en Argentina es inagotable, único, a la altura de los más grandes. Ha sonado siempre como seleccionador pero se negó una vez tras otra, así como a acceder a los banquillos más jugosos y rentables de Sudamérica (América, River Plate, San Lorenzo), aunque tras numerosos intentos, vuelve a Boca Juniors, a su gran Bombonera.

Sin embargo, no lo hará como entrenador, sino como director deportivo. Un cargo singular por su mínima utilidad en el fútbol argentino y que parece responder más a una vuelta inicial que conlleve el recambio del citado Ischia cuando las cosas no vayan demasiado bien. Con el ahora técnico, Bianchi ya coincidió en sus años de Vélez, aunque por entonces los cargos estaban cambiados. La negociación del nuevo presidente de Boca, Jorge Amor Ameal (tras la muerte de Pedro Pompilio) ha sido clave y busca colocar a un hombre ambicioso, ganador, al que todos respetan y con conocimientos de la entidad, en lo más alto de la pirámide bonaerense.

Pese a que se habla de posibles problemas en la relación Ischia-Bianchi (ya se rumorean división de opiniones en cuanto al nuevo portero que quieren para el equipo), los pesos pesados como Juan Román Riquelme, Martín Palermo, Sebastián Battaglia y Hugo Ibarra han dado el beneplácito a la llegada del Virrey.

Su vuelta responde a un sentimiento moral, lógico tras años de parón, tras un sabatismo quizás excesivo pero que le reportará beneficios a la altura de mejor de los cracks albicelestes. Bianchi cobrará 1,7 millones de dólares por campaña (frente a los 1,4 que cobró en su época como técnico), un premio mucho más dulce y atractivo que el que debió de padecer su antecesor, el Virrey Santiago de Liniers y Bremond.

Pipita llama a Maradona

La magnífica actuación que se marcó este sábado Gonzalo Higuaín, con cuatro goles históricos en la victoria del Real Madrid ante el Málaga, han dado la vuelta al mundo. Sin duda, la repercusión es máxima en torno al delantero pero ha sido en Argentina, cuna futbolística del prometedor goleador, donde los elogios han ido un poco más allá. La prensa coloca al blanco en la albiceleste y apuntan que los goles del 'Pipita' son el mejor reclamo para que Diego Armando Maradona, nuevo seleccionador, le de unaoportunidad en breve.

Una imparable progresión

El crecimiento del comodín ofensivo de Schuster es notorio pues sus cifras hablan por sí solas. Ha pasado de ser considerado un hombre de banquillo para revolucionar la segunda parte cuando había problemas, a ganarse al Bernabeu con goles. Primero con los que fueron clave en la consecución del título liguero y ahora, conservando al equipo de Chamartín en los primeros puestos con su racha. Curiosamente, pese a que ahora su mejor faceta apunta a la red rival, las que hace hablar con asiduidad, siempre se le criticó su definición y su falta de pegada. Sin Raúl en forma y con Van Nystelrooy lesionado, el 'Pipita' ya es insustituíble.

La albiceleste...con permiso de Maradona

En Argentina creen que este estado de forma no debe ser desaprovechado por Maradona y opinan que puede estar en la lista del 'Dios' de cara a su primer amistoso. Cierto es que en torno a la internacionalidad de Higuaín hay detalles, sombras en muchos casos, que le han perjudicado en el pasado y pueden seguir haciendolo en el futuro.

Gonzalo, que como es sabido pudo elegir entre Argentina o Francia por su antepasado galo, decidió hace unos años no acudir a la llamada de la albiceleste en categorias inferiores, cuando le reclamaron para disputar el Mundial Sub 20 de Canadá 07. Aquello, interpretado como una ofensa (se pensó que Higuain priorizaba sus vacaciones), es algo que Maradona no perdona por su carácter patriota y el amor a la camiseta que le dio todo.

Por ello, dicen en su país que le lastrará salvo demanda extrema como la que anoche se empeñó en protagonizar. Maradona, que justamente se reunió con él (y Heinze) esta semana, le miró a los ojos y le dijo claramente que está en los planes pero quiere que "se desviva por la camiseta". Un mensaje claro, contundente y con el conocido pasado como testigo directo. Eso sí, los goles siempre se acaban perdonando.

Su país saca pecho por su actuación y recuerda que, como blanco, sólo Di Stéfano y Valdano lograron en póker. La 'Saeta' lo firmó en cuatro ocasiones y Jorge en la temporada 1984-85. Ya te queda menos Gonzalo...

Los ‘barriletes’ del Siglo XXI

La tierra del considerado más grande de la historia del fútbol lleva años buscando un sustituto. La maquinaria en los potreros argentinos es inagotable y bien que lo agradece el necesitado mercado de traspasos, que sigue reflejando una facilidad innata para crear cracks y, desde luego, para mandarlos en tiempo record a Europa. Los nuevos valores albicelestes, los que ya han logrado el último Mundial Sub 20 o las recientes Olimpiadas de Pekín 2008, no escapan a esa ingenua comparativa con Maradona.

Ese test sin finalidad concluyente al que parecen obcecados desde Argentina, se ha ido reestructurando con el paso del tiempo porque, como la actualidad puede dejar patente, el perfil de las nuevas estrellas albicelestes también ha cambiado notablemente. De la fuerza y corpulencia de Kempes, Batistuta o Crespo, se ha pasado a una especie de atacante que reúne un gran número de cualidades en un tamaño mini. Inteligentes, con una capacidad de desequilibrio explosiva, una calidad técnica depurada y, en muchos casos, bien acompañada de una actitud trabajadora, completan la silueta del nuevo crack argentino. Son los ‘barriletes’ del Siglo XXI.

Sergio Agüero: La gran perla del Rojo de Avellaneda está por fin, ante su gran año. Es la estrella del proyecto colchonero, triunfa en el Calderón y llama a las puertas de Europa con un arranque de Champions sencillamente espectacular.

Personalmente, creo que la mano de Aguirre ha sido clave en su crecimiento porque nunca quiso presionarle cuando llegó como un juvenil y ahora lleva los galones cuando el otro ‘niño’, Fernando Torres, voló del universo rojiblanco. El ‘Kun’ ya triunfa con la casaca albiceleste, ha sido el precursor de los últimos títulos en categorías inferiores de su selección y está condenado a levantar el deseado Jules Rimet. El crack del momento y un potencial balón de oro en breve.

Mauro Zárate: Cuando hace tres campañas hablé de el por primera vez en un artículo para la prensa sudamericana, ya mostré mi admiración ante la variedad de alternativas que ofrecía a Vélez, siempre trabajador con su prolífica cantera. El menor de la legión de los Zárate, reúne una exquisita calidad técnica y es un pasador sublime, lo que le ha bastado para tener a toda la Serie A a sus pies.

Como muchos jóvenes argentinos (fue el autor del gol definitivo en la final del último Mundial Sub 20) mal aconsejados por la locura de los dólares en un bolsillo con ganas de marcha, se equivocó al aceptar hace más de un año una oferta del fútbol árabe (el Al Saad tiene aún sus derechos) para salir de su país. Acabó desesperado, probando en la Premier con un Birmingham en el que sólo tuvo presencia al final de campaña y deseando tener consistencia. El nuevo Lazio y su tándem con Pandev lo han colocado en primera línea y hay cuerda para rato.

Ezequiel Lavezzi: Con el mismo carácter rebelde de sus compañeros de ‘quinta’ (tiene tatuado el escudo de Rosario Central pese a que no ha jugado jamás en los canallas y sí en sus rivales), el Pocho se ha ganado con sacrificio y trabajo un lugar en el fútbol europeo.

Ni Boca Juniors ni Genoa vieron en el a un futuro crack y lo dejaron escapar en sendas ocasiones por suerte para San Lorenzo y, sobre todo, para un Nápoles donde ahora triunfa. Acompañado de su compatriota Denis, Lavezzi es el ídolo napolitano por sus arrancadas en velocidad, su descaro, potencia y habilidad, algo que, jugando además en el cuadro sureño, ha hecho evocar las tardes plácidas del Pelusa.

Carlos Tévez: Ídolo de masas en Boca Juniors, polémico pero efectivo en Corinthians y batallador incansable en Old Trafford, el Apache se ha ganado todos los elogios disponibles para un delantero de la nueva hornada.

Gladiador consumado por su capacidad de trabajo por el bien común, Tévez ha dejado de ser el centro de atención para aclimatarse al campeón de Europa (más allá de su alto precio) con honores. Desequilibrante, experimentado, listo y con un carácter que sólo Ferguson supo domar, el actual delantero albiceleste ha progresado mucho más de lo que nadie pudo esperar.

A ellos, evidentemente, se les une con mucho más cartel Lionel Messi y con un camino ligeramente más largo por recorrer, Di Maria, Buonanotte o Lautaro Acosta. Todos ellos cumplen el perfil que demanda el fútbol actual, una mezcla perfecta entre calidad y trabajo que cada día gana más adeptos en las principales plazas europeas.

Argentina grita el oro

Con muchísima necesidad por toda la tensión acumulada y con un sofocante calor sobre el suelo de Pekín, Argentina se ha convertido en campeón olímpico tras imponerse en la final a Nigeria. 32º en el ambiente, impidieron que la final tuviera el brillo deseado, por lo que la cita fue tremendamente lenta en su ritmo y muy previsible en sus acontecimientos.

Excepto los primeros minutos donde la albiceleste supo manejarse para imponer su guión, el choque dececpionó aunque dejó un auténtico golazo para la historia. Di Maria, uno de los más activos durante el torneo, definió con una magistral vaselina una contra que pilló desprevenida a la zaga africana.

Argentina se saca la 'espina' de Atlanta 96, se convierte en bicampeón olímpico y su mediocentro, un excepcional Mascherano, pasa a ser el primer jugador profesional en colgarse dos medallas de oro. Enhorabuena.

Alimentando a los gorilas

El planeta tiene incontables maravillas que ofrecer. Existe el Taj Mahal, el Cristo Redentor o el Coliseo, incluso se puede disfrutar ante la perplejidad de escenarios mágicos como el Himalaya o los Alpes. Para los futboleros, hay un país único en sentimiento y exclusivo en su pasión, pero cuya execrable organización bien merece una crítica vigorosa a tantos capítulos de oscilaciones y deberes inacabados.

Argentina, la cuna de muchos de los mejores futbolistas del mundo tanto a lo largo de la historia como en la actualidad, ha vuelto a mostrar su lado plumizo y repugnante. El mismo que usan fantoches que profanan su amor por un deporte que derriten con sus bengalas, que desangran con sus machetes y que aniquilan domingo a domingo con un rastro demasiado largo de muertes sin sentido. No hablo sólo de trifulcas, sino de un comportamiento nefasto en la cancha, donde parecen unirse como el que lo hace en un parque de su barriada.

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El 'Torito' vuelve al ruedo

Como tantos otros jugadores argentinos que buscan redoblar sus bolsillos recalando en cualquier rincón de Europa, Fernando Cavenaghi dejó las paredes del Monumental rumbo al frío de la Plaza Rojo moscovita. En la 'banda' era indiscutible, se había forjado una leyenda a base de gritar goles y hacía enloquecer a una de las mejores versiones del equipo entonces dirigido por Ramón Díaz. Sus agentes y la idea de partir cuanto antes a otro fútbol más allá de las fronteras del 'charco', le jugarían una mala pasada.

Y es que como se acaba de repetir con Maxi Moralez, la Premier Rusa es de todo menos fácil. El delantero nunca se acostumbró al fútbol con mallas que se practica en el este europeo y tras varios años perdidos en la más absoluta de las sombras, hubo quien se acordó de que había pasado tiempos mejores y le dio la chance en Burdeos. Aquí, tras algunos meses de adaptación y cambios en el banquillo, 'Cavegol' parece encaminado a hacerse, por fin, acreedor de aquellos que lo habían endiosado y volviendo al grito con facilidad, ya piensa en volver a la Selección.

"Siempre
pienso en la Selección, más ahora que estoy en mi mejor momento desde que llegué a Europa", apuntó el 'Torito' este sábado, consciente de que el Girondins está en plena lucha por la Ligue One, en primer plano de la Copa de la UEFA y siendo protagonista, algo que hacía tiempo que no sentía el goleador bonaerense.

Seis goles en el campeonato galo y otros cuatro en Europa (en un total de 22 partidos) le han dado fe y recordando que pese a su ya larga trayectoria, sólo cuenta con 24 años, quizás sus días de gloria están empezando de la mano de un clásico del fútbol galo como
Laurent Blanc, al que sólo puede dedicar buenas palabras desde su legada a Burdeos, un cambio de aires positivo ya que el técnico "es ofensivo y juega con dos delanteros", algo poco habitual en Francia y que aplaude el goleador.

Ahora sólo le hace falta continuidad, seguir trabajando y tener paciencia puesto que el gol es el mejor reclamo posible para que el 'Torito' vuelva al Monumental vestido de albiceleste.

La 'chance' de Lanús y Tigre

Aquello de que el fútbol argentino era terreno vetado para los débiles, va cambiando poco a poco pero de manera evidente. River Plate y Boca Juniors ya no son, (sobre todo los millonarios) favoritos torneo tras torneo. Sí son los que venden más plateas y los que generan todas las expectativas dentro de la prensa y los medios (sólo hay que ver la rumorología en torno al nuevo técnico en ambos equipos), tanto para bien como para mal, pero su potestad ha aminorado espectacularmente en los últimos torneos.

Y es que si Newell´s, Vélez, Estudiantes y San Lorenzo se han repartido cuatro de los últimos seis torneos, este miércoles probablemente se defina un nuevo campeón en dos partidos que van a levantar a todo el pueblo argentino por más que sean dos absolutos ‘novatos’ quienes puedan gritar el campeonato. Lanús
lo tiene todo de cara para lograr su primer título mientras el impresionante Tigre se las verá con Boca en una cita en la que los dos aún tienen opciones.

El 'overol' albiceleste

La historia del fútbol argentino está repleta de jugadores que lograron de alguna manera ganarse el respeto a nivel nacional y, sobre todo, a nivel de selecciones. No hay que hablar de Maradona para darse cuenta de que la albiceleste fue, es y será por siempre una elástica con historia, pero en época de excesivo desgaste mediático hacia las estrellas, hay quien sabe que todo gigante que se precie debe tener pies de hierro y el ‘Coco’ Basile tomó buena cuenta de ello.

Así, pese a que a la actual Argentina no le hacen falta las condecoraciones ni piropos para Messi o Riquelme, cuya capacidad y eficacia está en su punto álgido, la albiceleste necesita tapar esas libertades en sus estrellas. Para ello tira de experiencia, de corazón, de pundonor, sobre todo, de competitividad, la que le da un trabajo defensivo formada por jugadores de nivel altísimo pero que saben tomar el rol como nadie en un equipo que ya vivió demasiadas polémicas en épocas donde había demasiadas ‘estrellitas’.

Y es que si existe una selección que tenga una buena lista de jugadores de segundo plano pero indispensables para el funcionamiento del equipo, ésa es Argentina. Además, se da la casualidad de que algunos de ellos están en su mejor momento tras varios años progresando por Europa, de menos a más y ganándose a pulso la llamada.

En ese grupo están Heinze, Demichelis, Burdisso, Zanetti o Milito. Es una zaga con multitud de similitudes que, por otra parte, se pueden extender a muchos jugadores argentinos. Los valores que hablan de sentimiento y corazón por la camiseta nacional no se discuten, se veneran, así como las actitudes que sólo el primer nivel del fútbol europeo te ofrece.

Heinze ha recorrido las principales ligas europeas a buen nivel, Demichelis se ha ganado por méritos propios actuar de comodín defensivo por su facilidad para interpretar el juego, Burdisso es muy utilizado por Mancini en un Inter donde Zanetti es líder y capitán (hasta de mediocentro juega ya) y Milito acaba de dar el paso definitivo para ser sustituto del gran Ayala (jefe de todos ellos). Los Cambiasso, ‘Lucho’ González o Mascherano son, en el mediocampo, más ejemplos de esa evolución de los jugadores argentinos.

Ellos son valores de su equipo, fijos, determinantes en algunos partidos pero cumplidores por decreto, de nivel regular y constantes en su trabajo. La Liga, el Calcio, la Bundesliga y hasta la Premier puede dar reflejo de este gremio de la albiceleste que demuestra fiabilidad por encima de todo. Ya sea ‘gringo’, ‘micho’, ‘pupi’ o ‘mariscal’, el overol siempre está bien puesto.

Foto: Yahoo

Exclusiva Jonás: “Vestir la albiceleste es lo máximo”

Entrevista de José David López.

Has vuelto a arrancar la temporada con buenas vibraciones y siendo fijo para Manzano. ¿Dónde está la meta de Jonás para esta temporada 2007-2008?

La verdad es que metas no. Seguir progresando, que el equipo pueda hacer una buena temporada, que no sufra con la zona de descenso y que podamos dar un paso adelante.

Y a nivel colectivo. ¿Está el Mallorca para grandes cosas? ¿Es entrar en UEFA el objetivo?

El hecho de haber seguido con la misma plantilla y haber fichado buenos jugadores, hace que la intención sea ir más arriba pero el primer objetivo es lograr la salvación cuanto antes. Más en la Liga española que todo es muy igualado.

El pasado año gracias a un final de campaña muy positivo, hubo un sabor agridulce por poder haber optado a mejor premio. ¿Fue una decepción para el entorno la temporada pasada?

La segunda vuelta de la temporada pasada fue muy buena y nos quedó el sabor amargo de saber que habiendo sacado algunos puntos más en la primera podíamos haber terminado mejor. Aún así, contentos por haber mejorado la campaña anterior.

¿Qué supone para ti que el Mallorca haya comprado casi el total porcentaje de tu pase? (Lo ha negociado con Vélez)

Es un gesto que demuestra que están contentos conmigo. Y, sobre todo, ayuda a calmar el futuro pues da tranquilidad.

Este verano se especuló con tu marcha hacia Italia o Inglaterra (Palermo o Portsmouth). ¿Cómo valoras ese interés? ¿Qué había de real en esas noticias?

Siempre que salen estas cosas salen porque algo hay, pero yo estoy tranquilo y sólo pienso en el día a día con el Mallorca y trabajando bien aquí, ya se dará lo que tenga que ser.

¿España, Premier, Italia?

Sinceramente las dos ligas que más me gustan son la española y la inglesa. La italiana es competitiva pero prefiero las otras dos. Hay muchos argentinos en todas ellas.

Te hablo de la albiceleste y del sueño que supone para ti vestir esa camiseta. ¿Te esperabas la primera llamada de Basile?

Uno siempre tiene ilusión en ser parte de la selección argentina porque para un jugador de mi país es lo máximo vestir la albiceleste, pero reconozco que en el momento que me llegó, no me lo esperaba y no estaba expectante de la lista. Así me llevé una sorpresa.

¿Estarás en las eliminatorias sudamericanas? ¿Piensas en el Mundial 2010?

Argentina tiene grandes jugadores y es muy difícil, pero el hecho de que esté convocado para los dos próximos partidos hace que uno se sienta como que lo tienen en cuenta. Si en algún momento no soy convocado, trataría de no bajar los brazos y luchar para volver. La meta de todo jugador es jugar un Mundial, y ganarlo. Es el objetivo más grande que tengo y me hace mucha ilusión.

¿Y de Riquelme? ¿Cómo se ve su situación en el vestuario de la albiceleste?

Es raro ver a un jugador como Román que no juegue. No sé el motivo pero es un jugador de características única y es rarísimo ver que no esté jugando.

Como te gustaría terminar tu carrera. ¿Quizás regresando a Liniers?

Volver a jugar en Argentina me gustaría, pero no ahora ni en los próximos años, sino más para fin de trayecto a mi carrera. Tengo un gran recuerdo de Vélez y me gustaría volver al club.

Un abrazo y encantado 'Galgo'. Gracias desde El Enganche.

Foto: Goal.com

Entre la trampa y el 'lado oscuro' del Locarno

Por Poyetan Le Blanch (Colaborador El Enganche)

Ni Lord Darth Vader, todo un símbolo del oscurantismo humano, lo habría hecho tan bien. La capacidad del máximo exponente maligno de la ciencia ficción se quedaría en nada para ejemplificar la sumisión a la hora de analizar la realidad futbolística y social de la Argentina actual. Tanto que es imposible que aparezca Luke Skywalker para salvar al país.

Y hablo de lo social porque el fútbol, en la Argentina como en ningún lugar del mundo, se tiñe a la hora del análisis en un tema social. El sufrimiento, la violencia, la alegría, la política, la economía, en síntesis, la vida de toda una sociedad partida en mil pedazos se vincula tan estrechamente al fútbol que separar el modo de vivir de este país del fútbol sería como imaginar que Franco fue un demócrata avanzado.


Y actualmente, como suele suceder en un país empobrecido por la corrupción, moralmente quebrado y cada día menos culto, la economía se roba la poca decencia que le queda. Y como dije, el fútbol no es ajeno a lo social. Las pequeñas promesas futbolísticas se regalan por la limosna que dejan los derechos de formación, y otros, se recluyen tras nuevos dueños del fútbol para formar parte de su staff.


Y los clubes no son ajenos a este manejo de la economía oscura donde vale el dinero sin saber de dónde viene, y si se sabe, mejor mirar para otro lado. Este es el caso casi puntual de dos equipos que alguna vez fueron grandes, grandes en serio en lo que al balompié se refiere, y hoy, son títeres de la mala gestión y los favores del oscurantismo.


El FC Locarno, un modesto club de la segunda división suiza, se ha convertido en los últimos tiempos en el valedor de legendarias instituciones argentinas como lo han sido Racing y River Plate.


Si lo deseara, el FC Locarno, con los pases registrados en el mercado argentino, podría armar un equipo para ascender de categoría y luego jugar la Copa UEFA. Claudio 'Piojo' López, Nicolás Cabrera y el central Gustavo Cabral, de Racing, están inscriptos en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)... como futbolistas del Locarno.


Hace un año, el club suizo compró el 50% del pase de Gonzalo Higuaín (actual jugador del Real Madrid), el 40% de Fernando Belluschi y el 30% de Augusto Fernández. En la misma operación se incluyeron el 30% de los juveniles Mussacchio y Antonio, con lo que River ingresó un total de 13 millones de dólares. Asaí, cerró con superávit la temporada 2005-2006.


La venta apresurada de los porcentajes de las promesas no tenía otro fin que el de que el club antiguamente “Millonario” que preside el Sr. Aguilar pudiera cerrar año a año su gestión con un balance positivo o superávit.


El caso de Higuaín se repite ahora con el jóven de Pergamino, Augusto Fernández. El club suizo vendió al Pipita seis meses después y, aún sin terminar de pagarlo, ya estaba contando ganancias por 7 millones de dólares. Ahora, otra vez, el Real Madrid sale al mercado en busca de la nueva promesa y otra vez, es el Locarno el que sin esfuerzos se lleva gran parte de la tajada.


Según divulgó el periodista argentino Juan Pablo Varsky en el periódico La Nación de Buenos Aires, “El Football Club Locarno es la pantalla de un grupo inversor que inscribe a sus jugadores en este equipo de segunda para no figurar en los papeles como dueño de los pases.


Según los reglamentos, las transferencias deben hacerse de club a club y las personas físicas no pueden ser propietarios de los derechos económicos de los futbolistas. Las caras visibles de este grupo inversor en la Argentina son Fernando Hidalgo y Gustavo Arribas, empresarios que pertenecieron a la escudería del uruguayo Gustavo Mascardi y luego armaron su propia cartera de clientes, la más importante en la región.


El grupo se llama HAZ Sports Agency y tiene un tercer integrante. Es Pini Zahavi, un israelí de 52 años, el Superagente del fútbol mundial. En Inglaterra, su lugar de residencia, lo llaman Mr. Fixit (el señor que todo lo arregla). Fue el intermediario de la operación que depositó a Tévez y a Mascherano en West Ham. Los dirigentes de River le agradecen haber comprado el 50% de Marco Ruben en 3.250.000 euros.


Mr. Fixit está siendo investigado por Scotland Yard y la Oficina de Fraudes por anomalías en varias transferencias. Los multimillonarios rusos como Roman Abramovich (dueño de Chelsea), Boris Berezovski (soporte económico del MSI) y Viktor Vekselberg (hombre fuerte de Renova, la empresa rusa que firmó el contrato con la AFA por 18 amistosos del seleccionado hasta 2011), confían en sus contactos y le sueltan sus respectivas chequeras sin límites de fondos.


Estos magnates sacan el dinero de sus ganancias en las corruptas privatizaciones de empresas estatales rusas durante la década del noventa. Utilizan al fútbol para lavar el dinero y justificarlo ante el Fisco.


Así se vuelven los dueños del fútbol: los millonarios ponen la pasta, los intermediarios la manejan y los clubes compran y venden a los futbolistas. El FC Locarno es el lado oscuro, la pieza esencial para cerrar el círculo y poco importa que su impulso en la liga suiza de 2ª División sea tan pequeño que marche noveno y vea el ascenso como una utopía. Los réditos económicos siempre tienen más importancia que los méritos deportivos...


La estrella que molesta


Pocos jugadores hay en el planeta fútbol que levanten pasiones en una punta del mismo y, a su vez, sean una absoluta contradicción al plan establecido en la punta opuesta. En la primera de ellas, ocho goles, echarse un equipo ganador a las espaldas, mostrarse en todo momento con ambición y liderar con ritmo de tango la consecución de un título continental, es de héroes continentales. En la parte extrema, un problema añadido, una molestia a la que hacer frente y un golpe a su organización. Así es Riquelme y así es su rutina.

Román nos hizo trasnochar anoche para demostrarnos que, sólo cuando de verdad se lo propone, es realmente imparable. Juega a un ritmo pausado pero dinámico con sus pases medidos, nunca pierda la pelota tontamente ni arriesga una posesión a lo loco, menos aún ante un Gremio que se jugaba cada pelota como la última y que terminó desesperado en el ‘tran-tran’ del xeneize (0-2)

Dos goles y una auténtica exhibición de tranquilidad en el momento justo, le dieron a Boca un nuevo título. Es el sexto entorchado en la Libertadores (sólo uno menos que Independiente) y desbanca en títulos internacionales al Milan. Una actuación brillante.

Pero esa alegría no quedó allí, porque aún le faltaba el mejor de los reconocimientos, volver a la albiceleste, a la que el mismo había vuelto a dirigirse tras dejarla de lado tras el Mundial. Ahora, Basile se lo lleva como timón, como centro de creación de su estrategia y dando vida a ese ‘enganche’ que todos aclaman en Argentina. Ha sido su mejor premio.

Un regreso a lo grande pero trastocado por el renacer de sus pocos amigos en Villarreal. Allí, este nuevo estallido reclamatorio del 10, supone una buena noticia en lo económico, pues le podrán vender a mejor postor, pero vuelve a dejar claro que en El Madrigal, el timón de Argentina en una Copa América, no vale si no hay carisma y energía, si no se muestra entrega y ambición. El mejor ejemplo de un héroe querido y odiado. Una estrella que molesta.


Foto: AFP

Ramón: Rey 'cuervo'

Hay técnicos en el fútbol argentino que viven, aunque suene realmente partidista, del cuento que un día supieron explotar en un ambiente que rejuvenece a sus dioses cada cierto tiempo y que, debido a su inexplicable pasión, engrandece sobre manera a muchos de sus practicantes. Sin dar nombres dentro de aquél grupo, desde luego no está Ramón Díaz. El 'Pelado' tenía el peso moral que se ganó como jugador, el genio de quien ha vivido épocas malditas como técnico y, a la vez, la experiencia de ser considerado uno de los entrenadores de la mejor escuela 'millonaria' (7 títulos con River), algo más que interesante para que las gradas del Nuevo Gasómetro, confiaran en su labor cuando cogió al equipo.

Ramón llegó a Boedo a finales del 2006, cuando San Lorenzo estaba inmerso en una crisis deportiva enorme y siendo el tercero de una lista de candidatos a un banquillo que nadie quería coger y que, justo antes, había visto decaer a Gustavo Alfaro y Oscar Ruggeri. Tanto, que incluso el presidente Rafael Savino, tuvo que ceder en su empeño para verse obligado a contactar con Ramón, que desde que abandonó River, no había entrado en las canchas. Sólo esta llegada, ya supuso un punto de inflexión para la hinchada del equipo 'santo', porque el caché del técnico estaba, sobre el papel, muy por encima de lo que en Boedo ofrecían por entonces.

La apuesta era arriesgada pero el técnico tuvo la fe y, desde luego, la claridad de lo que necesitaba para hacer un bloque fuerte y competitivo. En Almagro se dieron cuenta que el proyecto podía asentarse poco a poco, pero nunca pensaron que las decisiones tan definidas de su nuevo DT, podrían dar resultados a corto plazo. Ramón abrió la puerta al meta Saja, santo del equipo, y solicitó apenas los fichajes concretos de la 'Gata' Fernández y de Ledesma, ambos olvidados por su querido river, pero explotados como nadie de azulgranas. Además, evito que Lavezzi, estrella local, fuera vendido, y lo más importante, logró motivar a todos ellos y a los ya existentes, de que el proyecto empezaba de cero pero con 'mimbres' bien asentados en la cabeza del técnico.

Apenas seis meses más tarde, son esos propios jugadores los que realzan las cualidades de Ramón en un ambiente más que complicado. San Lorenzo, uno de los considerados 5 grandes de Argentina, no ganaba un torneo desde 2001, cuando lo alcanzó de la mano de un equipo muy compacto que logró el récord de victorias. Entonces, el equipo tenía nombres como Coloccini, Tuzzio, Michelini, Romagnoli o Ameli.

Ahora las cosas han cambiado, porque el equipo ha sido más regular que soberbio, al gusto de quien lo dirige y con la alegría de quien gana desde la humildad que da la discreción. El 4-2 ante Arsenal así lo confirma. Méndez, Ferreyra, Tula, Christian Ledesma, Gastón Fernández y Lavezzi han sido sus mejores hombres, los que han logrado superar a Boca (más centrado en la Libertadores) y a Estudiantes (el mejor equipo del año para muchos, entre los que me incluyo).

El poder como local ha sido una de las claves para la alegría de la extendida colonia azulgrana por todo el mundo que, además, podrá vivir su gran clásico ante Huracán si el 'Globo' termina por ascender como todo parece indicar. Enhorabuena a Ramón, felicidades a Boedo.

Foto:AFP

La mano... de 'Burrito'


Agonizaba la jornada argentina en la cancha de Quilmes y se escapaba una victoria clave para seguir la estela del liderato. River fue más, sin demasiados lujos -como suele ser habitual-, con mucha entrega y sacrifico en mitad de cancha pero con una falta alarmante de creatividad para crear ocasiones. Pese a ello, se tuvieron a pares aunque la mala definición, sobre todo en el 'Tecla' Farías, volvió a dejar todo para las postrimerías.

Ya lo dijo Pasarella al final, "no lo puedo poner más tiempo aunque la gente me lo pide, no está para más", se refería a Ortega. El 'Burrito' reaparecía anoche tras meses alejado de las canchas por sus problemas de alcohol y sólo ese dato reunió a más de 8.000 seguidores en el estadio de los 'cerveceros'. Cuando la delantera tira por la borda todo lo que le llega
, las bandas nunca logran profundidad y los disparos lejanos se encuentran con un inspirado meta rival, la 'pillería' nunca está de más, sobre todo si estamos en Argentina.

En ese aspecto y con la experiencia de quien lleva más de quince años en el césped, el 'Burrito' es un estratega y le bastó un centro en banda derecha de Ferrari, para que con la 'raqueta', como diría el 'Kun', engañara a los presentes o, por lo menos, a Daniel Giménez, que lo dio válido. Curiosamente, es la tercera vez en tan sólo seis partidos, que River logra la victoria en el tiempo de descuento, un dato a tener en cuenta y que demuestra la constancia (9 de sus 15 puntos).

La acción se llevó toda la atención desde ese momento porque, dejando a un lado la 'gresca' monumental que se armó en torno al colegiado y sus asistentes, era el premio a la lucha diaria de un pequeño 'crack' que a sus 33 años quiere seguir dando alegrías a la afición 'millonaria', la misma que con 17 años le aplaudía las 'gambetas' cuando el propio Daniel Pasarella le dio la chance de debutar en el Monumental.

Boca, que se destapó con una goleada a lo 'tsunami' frente a Gimnasia (5-1) fraguada en los pies de Palermo, tiene la mano de Dios como referente de su icono más mediático pero en la platea del 'gallinero', desde ahora, también tienen su mano, pero la mano del 'Burrito'.

Foto: Yahoo

Se nos escapa de las manos


Vaya por delante que uno ya no sabe cómo poder explicar la situación real del fútbol actual en sus dos puntos básicos: césped y gradas.

Sobre el terreno de juego prima todo aquello que genere un premio enorme a cambio del mínimo esfuerzo, mucho más en semana europea claro. Estabilidad defensiva, tranquilidad empezando por una posesión duradera y a ritmo pausado e intentar afinar la pegada en alguno de los escasos intentos de acercamiento al área contraria. Con esos principios, en algunos casos matizados según las debilidades del rival y las habilidades propias, la mayoría de los partidos se nos van sin dejarnos recuerdo alguno, ningún detalle de que, durante noventa minutos, estuvimos esperando aquél momento de brillantez que nunca llegó.

Priman más que nunca los intereses, y lo peor, es que incluso en Inglaterra -cuna de lo culto en plano futbolístico- pretenden cambiar a base de replicar, las reglas intocables y justas de la competición más antigua del mundo. Wenger y Ferguson deberían saber, mejor que nadie, que cuando no se juega con todo, corres riesgos y con ellos, posibles situaciones inesperadas -como sus empates como local ante Blackburn y Reading-.

En España e Italia la cuestión va por peor camino. Sólo el Sevilla y el Zaragoza han dejado un mínimo de talento proporcional a lo que se espera de ellos. Mientras, el Calcio se decanta totalmente por el neroazurri de un Inter que se pasea en el peor campeonato de los últimos años, y aunque tenga razón Capello, no hay peor premio para el espectador, que el pasado Moggigatte.

Pero, al menos por mi parte, el problema a erradicar dentro de este fútbol parsimonioso de la actualidad, está en las gradas. Italia anda tras ellos -con medidas casi irrisorias- pero el problema 'grave' está en Argentina. Es una pena que cada partido que, mediada la segunda mitad, tiene color favorable a la visita, no llegue a su fin porque a la platea local le de por lanzar todo tipo de proyectiles hacia la afición visitante. Esto, nada nuevo, ocurrió en Rosario donde River se aupaba al liderato a costa de Newell´s (1-2).

Estos altercados, tras la semana más dura de los últimos años que ha valido la suspensión del Monumental de River por cinco partidos, puede ir mucho más allá y es que, si continúan estos lamentables datos de violencia sin justificación alguna, el Gobierno puede parar el campeonato -otra vez-. Desde luego, que si el civismo de la gente no reina en una cancha, terminar con el fútbol debe ser la primera medida seria a tomar, por más que nos pese a los que lo amamos desde la barrera.


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¿Donde están las gambetas?

Volvió el fútbol grande de la Argentina como diría el gran Marcelo Araújo y lo hizo en un ambiente casi inaudito en las gradas, donde se registraron entradas que hacía tiempo no se lograban, y los típicos males, casi endémicos de un fútbol apasionado, entregado a los colores y con más garra de la que se puede ver en ningún escenario pero con la misma falta de creatividad que viene sacudiendo al fútbol europeo.

El fútbol argentino lleva ya muchos años viviendo de lo mismo, sus jugadores siguen copando puestos de enorme relevancia en equipos punteros (Cambiasso, Crespo, Heinze, Ayala) o ganando enteros a base de sus cualidades (Saviola, Diego y Gabi Milito, Aguero) son, sin duda, profesionales, con mucho más oficio y personalidad que la mayoría de jugadores pero con una faceta olvidada que viene en aumento a cada campeonato. ¿Donde están las gambetas?

El perfil del futbolista argentino básico casi por obligación siempre había sido el de un jugador con mucha fuerza tanto física como mental, afamado por su continuo desgaste pero gustoso de ser casi exclusivo en lo que se refiere al gusto por el buen toque. Maradona fue el impulsor de esta generación que casi olvida sus primeros recuerdos, los mismos que el gran Bochini le había inculcado a el. Ya no quedan muchos malabaristas y los que hay, viven a la sombra de los nuevos tiempos, esos que ensalzan la disposición de la 'pizarra' y tildan a estos pequeños cracks de arrugarse a la hora de sacar el oficio por bandera. Además, la albiceleste apunta ese mismo camino.

Riquelme ha pagado el 'pato' de sus propias cualidades en el momento en el que su club necesitaba 'otro' Roman. D´Alessandro tuvo que huir del frío germano para brillar, a medias, a puertas del Ebro, mismo recorrido que tuvo que imponerse Aimar rebotado de un esquema donde se buscan preferentemente mediocentros con llegada o delanteros con mucha movilidad, por tanto, ¿Que hay de los enganches?

Esta primera jornada ya ha valido para calibrar la calidad de un torneo negado ante el que fuera su propio estilo, oscureciendo los planteles iniciales con mucho pulmón y fuerza, como si se tratara de una lucha de mamíferos por poder darse el lujo del apareamiento y olvidando que, sin buena elaboración, las buenas acciones nunca llegarán a cuajar.

De esto bien sabe River, que fue incapaz de reconducir las expectativas generadas en verano y propuso lo mismo que lo que tenía enfrente, nada, sólo esperar a ver quien pega más fuerte. Belluschi no llegaba a organizar y Ponzio, que mantiene su sueldo idéntico al de Zaragoza, apenas soltaba una patada de vez en cuando. En esto, y sobre la hora, lo arregló Tuzzio con un gol de los que se ven en un central una vez en la vida y que refleja los males a liquidar. Boca ya había dado buena cuenta del taladro 24 horas antes pero se encontró con tantas facilidades que ni siquiera tuvo que exponer algo 'extra' ya que le valió con tener dos buenas bandas (Orteman y Nery Cardoso) para romper el marcador. A pesar de eso su imagen fue mucho más diga con mucha participación de Palacio, de los pocos que puede darnos aquellos tintes casi 'retro' que tanto se añoran.

Por tanto, recuerden de donde vienen sus mejores gestas y no nieguen a la pasión de las gradas (una vez más incontrolada y repartida por unos cuantos salvajes), el gusto por el buen fútbol que, a buen seguro, aún pervive en el recuerdo.

Fotos: Getty, AFP

Más oficio y menos... Riquelme

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Argentina logró sobre el sentimental Saint Denis -por aquello del recuerdo del 98-, una de las victorias más atrayentes y emotivas de la jornada internacional. La albiceleste mantuvo un orden táctico tremendo, lo que unido al buen desempeño en labores defensivas y a la pegada del 'pivito', en estado de gracia también con los suyos, abrió la cuenta de victorias de este nuevo proyecto de Alfio Basile, que, pese a todo, tuvo mucho de la anterior etapa de Pekerman. Allí estaban Ayala, Cambiasso, Crespo,... pero la diferencia la pone la presencia de Gago, y no hablo del madridista porque fuera el revulsivo, no, pero sí porque cambia el esquema respecto al visto con el ya nuevo jugador de Boca-Riquelme-.

Argentina tiene líneas perfectamente marcadas y con jugadores tan experimentados en el fútbol europeo, que casi no parecen argentinos, pero que mantienen la lucha y el oficio incansable de todo sudamericano que se precie. Así, Basile estuvo muy listo secando por completo las asistencias a Henry o Trezeguet, que nunca han dado el do de pecho con Les Bleus. Los dos, como más tarde Anelka o Cissé, estuvieron apagados, perdidos entre la perfección de Milito y Ayala como centrales. Hay entra una de las ideas del 'Coco', que juega con cuatro centrales atrás, los dos mencionados y Burdisso-Heinze en los laterales, cuando son centrales reconvertidos, con lo que no se gana en profundidad pero si se cierra el camino al gol.

La manija de este nuevo proyecto la puede tener Gago a partir de ahora. No desentonó en su complicado debut y al igual que Cambiasso, se mostró muy participativo, guardando la marca, presionando a Vieira y distribuyendo en la gran posesión que tuvo a su alcance el cuadro maradoniano. Ambos, Cambiasso-Gago, guardan muchos parecidos tanto en llegada como en oficio, pero el interista tiene más fe, algo que ha ganado con los años.

A su lado, dos jugadores con más recorrido, pero también casi reconvertidos a labores de contención. 'Lucho' González y el incombustible Zanetti, a quien Mancini le ha ido dando entrada en mediocampo por su experiencia y carisma, y hasta Basile parece haber entrado en ese juego. No quiere desmelenarse en ataque, pero quiere mantener la estabilidad y los dos volantes le ofrecen esas sincronización perfecta a un equipo más trabajado que nunca en este aspecto y que, sino me equivoco, recibirá muy pocos goles.

Por tanto, y ante la falta de un enganche tipo Riquelme, con mucha templanza y poco trabajo, Argentina se ajustó a expensas de la picardía de Saviola o el oportunismo de Crespo. ¿Pocos recursos?. El blaugrana apareció para asistir y, posteriormente, remachar la única jugada de verdadero peligro que el partido tuvo. Quizás una de Trezeguet al filo de la primera mitad merece también ser citada, pero una y otra vez el mecanismo defensivo del 'Coco' evidenció los males de Francia, que también tenía en el Mundial y nadie pudo aprovechar. Falta de gol y de frescura en el último pase, pero eso, ya sin Zidane, merecería otro análisis. Domenech lo sabe.

Tan claro tenía los conceptos la albiceleste, que sus cambios, aunque tardíos, proponían los mismos deberes. El 'Kun' por Saviola, Jonás Gutiérrez -debutante- por 'Lucho' y Diego Milito por Crespo. Si esta es la idea de Argentina y de un Basile pletórico tras la victoria, para los próximos años, el proyecto ha iniciado bien.


Fotos: Getty

Más de 40 años de 'Mono'

Todos los aquí presentes tienen en la memoria, si la hacen pensar, algún guardameta que les haya llamado la atención no sólo por su intervenciones bajo palos, sino por su capacidad de unirse al espectáculo que es el fútbol más allá de las presiones. Paradas de quitarse la gorra, signos exclusivos, carácter extravagante y, sobre todo, ganas de llamar la atención a base de sacrificio y entrega al deporte más mediático del mundo. Sólo esto puede explicar que Navarro Montoya, siga siendo la atracción cuando es presentado por su nuevo equipo, Nueva Chicago.

Su ilusión por este deporte le ha hecho ser, ante todo, bastante profesional a pesar de sus incuestionables salidas de tono, porque sólo a base de cuidados se podría tener la elasticidad y las reflejos vivos a los casi 41 años (los cumplirá el próximo mes). Con estas cualidades y siendo un arquero querido como pocos en Argentina, el 'Mono' se ha unido al club de Mataderos hasta final de temporada. Esta llegada propiciará momentos para el recuerdo como su regreso a la 'Bombonera'.

El arquero colombiano, nacionalizado argentino, debutó en Vélez hace ya 23 años y tras un breve paso por Santa Fé, regresó al fortín de Liniers donde, en una espectacular temporada, se ganó el pase a Boca Juniors, el club más grande en el que ha actuado y donde se le guarda un especial cariño. Allí vivió nueve largos años, logrando un Apertura, una Recopa Sudamericana y una Supercopa, y cuando hace un tiempo se rumoreó por su vuelta, el 'Mono' enloqueció: "Si se concreta, sería el hombre más feliz del mundo, porque Boca significa muchísimo para mí. Pasé nueve años maravillosos en el club".

Pero quiso probar nuevas metas y emigró a España, donde pasó por equipos de nivel muy bajo como Extremadura, Mérida o, ya para terminar, Tenerife (curiosamente los tres equipos descendieron). En todos ellos mostró al público español un especial encanto y manera de sentir el fútbol como una fiesta, más allá de unos miedos que siempre ha admitido tener en cada partido: "Creo sinceramente que sin ese temor a fallar que tengo aún hoy, veinte años después, no podría jugar al fútbol.

Probó en Chile en Deportes Concepción, pero regresó a su querida Argentina para volver a ganarse su plata en Chacarita, Gimnasia la Plata e Independiente, hasta que probó otra nueva etapa en Brasil, en la meta del Paranaense.

Carismático como pocos pero rentable para muchos, tal y como demuestra su nombre incrustado entre los 20 mejores guardametas en 2005, Navarro ha vuelto a sus orígenes. Ahora, ya de regreso a Mataderos y a Argentina, el 'Mono' quiere pensar con tranquilidad y a base de paradas, su retirada, la cual aún ve en la distancia. Eso si, ilusión no le falta.

Fotos: Libres

 
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