Guido, el incorregible

Hace siete días, el Palermo cayó en casa ante el Cagliari (1-3) y perdía la cuarta plaza, con lo que se consumaba así su bajón y su mala racha que le ha ido relegando desde la segunda plaza hasta quedarse fuera de Champions League. Dentro del abanico de críticas, sin duda la más demandada era el conservadurismo de Guidolin, que realmente si ha tenido malas consecuencias una vez tras otra en partidos donde, por plantilla y nivel, debería haber buscado más y ser menos especulativo. Se habló de cese de Guidolin y, por ahora, ha salvado la cabeza.

Quizás por ello, el conservador técnico se presentó en el Giuseppe Meazza con aires nuevos, como si de una orden del jefe Zamparini le hubiera obligado a ser más atrevido. Dos puntas como Caracciolo y Cavani, llegadores como Simplicio, Bresciano o Diana y con Guana haciendo las veces de Corini (lesionado). Así, y con un 'extra' de furia por tener que recuperar la cuarta plaza en una campaña que se le había puesto a pedir de boca apenas en las cinco primeras jornadas, el Palermo mostró todo lo que puede dar de sí en una primera parte completísima que abrió Caracciolo rematando una jugada colectiva y cerró Zaccardo para sorpresa general. Además, al punta se le anuló un gol legal por falta previa anterior, de esos que uno se pregunta porqué los árbitros pitan falta en el 90% de los saques de esquina.

Con un 0-2 y habiendo secado literalmente al Inter, se venía lo más difícil. Ya no sólo porque Mancini sacó toda su artillería en la reanudación (Ibrahimovic, Stankovic), junto a Cruz, Adriano y un excelente Figo, sino porque tocaba decidir a Guidolin. ¿Aguantar con dos puntas para intentar alguna contra y para aguantar la pelota o ceder metros retirando a uno?, evidentemente esto último fue lo que hizo. Guidolin quitó a Caracciolo para meter a Giacomazzi, pero no nos engañemos, no tenía ni un sólo defensa en el banquillo. De una u otra manera, el Inter se fue a por los números, los que decían que si perdía se rompía su imbatibilidad. Con poco esfuerzo le dio la vuelta y dejó la sensación a los sicilianos que el experimento salió bien pero era sólo eso un experimento.

Competitivo superclásico

Con el espectacular despliegue que siempre origina un clásico de esta índole, Boca y River dejaron un gran partido, lleno de matices, detalles y, por supuesto, ocasiones porque si algo hubo en el partido fueron llegadas al área desperdiciadas por Boca primero y por River después.

Con un Riquelme hipermotivado de principio a fin, Boca fue más en la primera mitad. Allí, en apenas 45 segundos, una gran combinación entre Riquelme y Ledesma propició un hueco enorme en la zaga millonaria, que aprovecharon los xeneizes para romper los esquemas de Passarella. Eso fue bueno porque los miedos se disiparon y el partido se abrió con todo. Carrizzo (un excelente portero que suena para el Milan) sacó todo a los de Russo que lo dejaron escapar y que, con la reacción de casta de los del 'Kaiser', pudieron terminar por añorar.

River sacó un 'extra' de donde no había y con un gran despliegue empató en una contra de Rosales. En apenas quince minutos, River pudo y debió solventar el choque porque, sobre todo, Marcos Ruben y Belluschi estuvieron negados y fallaron tres ocasiones de las que se quedan en 'casi', que es lo mismo que nada. Un gran duelo, un gran escenario y un gran favor a San Lorenzo que, de nuevo con la 'Gata', está líder por méritos propios.

Fotos: Yahoo

Un viernes repleto de apuntes


Era el día más indicado para hablar de la magnífica tarde-noche de los equipos españoles en la Copa de la UEFA, personificada como nadie en la figura de Gorka Iraizoz. Era el día perfecto para analizar la memorable actuación del meta vasco en Lisboa donde rompió el dicho que afirma que si se habla del portero en demasía no debe ser bueno. En este caso la máxima no se cumplió y aparte de sudores, gritos y algún que otro poste dispuesto a aliarse con los 'periquitos' y a negársele a la prodigiosa pegada de Rui Costa, la noche del jueves se recordará como la de Gorka, por más nervios que ello haya supuesto.

Y digo que "era" el momento justo para hablar de ello porque el mediodía traía una noticia de las que no debería sorprender a nadie por la lógica que encierra pero que, habiendo levantado tanta expectación en torno a la Liga, podía sacar a relucir la incredulidad de algunos: Cristiano Ronaldo sigue en el United. Siempre he defendido y creo que con cierto criterio según se divisa el panorama actual, que el United no iba a dejar salir a su estrella por más que la prensa cite 80, 100 o 200 millones de euros. Desde España se ha ninguneado al United desde la sombra porque si hay un equipo que esté limpio ese es el de Old Trafford, que no necesita dinero, aunque más allá de las libras, el proyecto del actual líder de la Premier parece, de inicio, bastante más atractivo que el que puede presentar un Madrid desangelado. Por tanto, con todos mis respetos, el Manchester United no es el Tomelloso al que le puedas 'robar' su perla.

Así mismo, este viernes guardaba una noche bastante apetecible en ligas que están preciosas en su recta final. En Lisboa, el Sporting se jugaba ante el Marítimo sus opciones de seguir en la pelea de la Superliga y no falló (4-0). Empezó muy fuerte, con goles de Liedson y Romagnoli en un cuarto de hora para dejarse llevar y terminar goleando con tantos de Moutinho y Alecsandro. Paulo Bento sigue abierto a opciones y esperará posibles tropiezos.

En la Eredivisie más de lo mismo. El bajón descendente y progresivo del PSV ha reactivado el campeonato a falta de tres jornadas y tanto Ajax como AZ están a sólo dos puntos de los de Koeman. El turno adelantado lo tenían los ajaccied, que en el Ámsterdam Arena han sacado una victoria sin destellos (2-0 al NAC Breda) pero válida para meter presión a los de Eindhoven que tienen este sábado el choque más complicado de los que le restan, recibiendo al Twente que es la revelación de la temporada.

Además, el B.Gladbach encamina su descenso tras perder ante el Hamburgo en un partido que jamás debieron perder y que dejaron marchar en el descuento (1-0) y, en la Serie B, el Genoa pisa el acelerador hacia la próxima Serie A, en la que todos ansiamos ver a Juventus, Nápoles y los propios genoveses para reestablecer el nivel y pasión de antaño. Un viernes de lo más completo.

Foto: Yahoo

Demasiado tontos


El sentimiento generalizado en Alemania a raíz de la eliminación del Bayern de anoche es, sin ninguna duda, de impotencia. Nadie ha dudado en tildar a los hombres de Hitzfeld como demasiado tontos o, para ser menos groseros, añadir que el Milan fue demasiado listo para un Bayern sin respuesta a los dos 'mazazos' rossoneros y es que parecen carentes de argumentos para definir una eliminación que, pese a todo, estaba en al aire para los más realistas.

Estos, que veían con preocupación como un marcador ligeramente ventajoso podía ser, a su vez, la peor de las confianzas, obtuvieron respuesta a su miedo en apenas cuatro minutos donde se impuso la lógica, la clase, el entender perfectamente los espacios y, aunque pese, la creatividad, el punto negro y eterno para el campeón germano. Un mediocampo en el que el criterio (mínimo) de organización lo ponen Van Bommel (se ha ganado a pulso una fama incontestable de jugador duro) y Hargreaves (mucho carácter pero poca fluidez), no puede generar demasiado fútbol, más allá de que con algún disparo lejano, balones colgados al área o fallos del rival, aparezca la lucidez inmediata que allane el camino pero, este se demuestra año tras año, demasiado empedrado como para buscar soluciones tan arduas y, a la vez, cotidianas. Además, la baja de Schweinsteiger, acentuaba esa sensación.

Así, cuando el ritmo pausado y medido de los bávaros les llevó a crear dos ocasiones claras con un disparo de Podolski y un balón bajo palos que sacó Oddo, parecía que esa lucidez que esconde debilidad creativa, podía hacer acto de presencia, pero si había algo de clase para romper el esquema eterno de Hitzfield, esa estaba enfrente y surgió en cantidades mínimas. Apenas dos chispazos de un gran Seedorf, un amague previo al disparo del primer gol y un sublime taconazo-asistencia para Inzaghi que valieron, como tantas veces, el mismo desenlace de un grande que no falla y que tendrá que lidiar contra el equipo más en forma y contra un imperio entero, el del fútbol británico, que reclama con competitividad máxima, el papel de mejor liga europea.

Lejos de estos registros está la Bundesliga, que para algunos refleja, en parte, el bajón de los equipos alemanes en Europa durante los últimos (al menos en cuanto a competitividad con otros 'grandes') años aunque, a su vez, uno se mira el 'ombligo' y saca respuestas y deberes con mayor fundamento sólo en el ámbito deportivo.

Se logre o no ampliar el abanico de opciones para los próximos años, si el Bayern mantiene esta tónica válida para su campeonato pero fuera de sí en Europa, a los alemanes les seguirán pareciendo demasiado tontos.


Foto: Yahoo

La 'sangre' que Fergie buscaba


Antes de nada, debo confesar que nunca he pensado en Alex Ferguson como un estratega, porque directamente creo que no lo es. El escocés apuesta por mantener la fiel filosofía del fútbol británico y más allá de algunos de sus jugadores, con mucha calidad y velocidad, el resto completan una plantilla muy británica (tres de cuatro equipos en semifinales) tanto en nacionalidades como en sus cualidades. Así, el técnico del United tuvo que decidir en cómo tapar las bajas de Scholes, Neville, Vidic y Saha (cuatro de sus pilares en la temporada) y adoptó la postura que antes cité, la más arraigada en las islas, la que apuesta por mayor 'sangre' y fuerza para tapar la mejor disposición de su rival que, además, tenía ventaja en la eliminatoria.


Era un choque en el que la Roma gozaba de mayor presencia organizativa con la entrada de Pizarro y que, seguramente, marcaría los tiempos con contragolpes o ritmo pausado según fuera conveniente y Fergie, o quizás Queiroz, pensó que la mejor manera de romper esa dinámica era con garra, potencia y mucho sacrificio, por lo que tiró de jugadores sobrados de esas cualidades, Fletcher y Smith a la cabeza. Ninguno de los dos es clave en el equipo e incluso se podría pensar que no tienen hueco en los Red Devils pero ante situaciones así, se desfondan por el bien del equipo y terminaron desquiciando a Pizarro y a la pareja de centrales Mexes-Chivu, que nunca pudieron sacar jugado el balón ante la presión agobiante de los dos rubios.


Evidentemente esa fue una de las claves porque, viendo los diez primeros minutos, parecía claro que el United iba a tener que cuidar muy mucho su portería pero, para acompañar a ese esfuerzo físico de Smith y Fletcher, nada mejor que verticalidad, velocidad y disparos lejanos (siempre acabando jugada). Con esos mimbres y la calidad indiscutible ya de jugadores expertos en estas 'guisas' como Cristiano Ronaldo, Rooney, Giggs (memorable el galés) e incluso un día grande para Carrick (dos goles y una infinidad de balones robados), culminaron una goleada a la que sólo le faltó el gol de Solskjaer (por habitual).


Apunto además el detalle en el banquillo del United, que lo formaban (Solskjaer, Kucszack, Richardson, Eagles, Cathcart y Fangzhou), lo que habla de lo 'mermado' del equipo que, además, venía de un duro golpe moral al caer en Portsmouth el sábado y ver como la Premier se abría a su costa.


Fue tal el 'baño' a los romanos, que ni siquiera Spalletti vio argumentos para trastocar un plan inicialmente, (todo hay que decirlo) impropio de el. Taddei se lesionó en el calentamiento y su lugar lo ocupó Vucinic, con lo que eso conlleva, ya que el montenegrino jugó de 'nueve' algo que pocas veces ha experimentado esta temporada el cuadro gialorrosso y que, desde luego, no salió bien. El técnico pudo haber seguido su esquema de llegadores si, en lugar de Taddei, hubiera optado por meter a Rosi, pero no se atrevió a dar entrada a un joven en un choque de tal calibre. Totti no lo olvidará.


Dejando de lado planteamientos o recitales, lo cierto es que en el fútbol actual es imposible ver algo parecido a lo que se reflejó en Old Trafford. Cero especulaciones, fútbol directo, ambición máxima y detalles que demuestran que el United es, sin duda, el equipo más abierto y que sigue viendo de 'otra' manera el fútbol tan resultadista que reina ahora, más aún en Europa. Pase lo que pase, la historia ya tiene excusa con este memorable (7-1), para recordar a un equipo que goleó en días donde los miedos al rival pesan más que los impulsos propios y que se permitió el lujo (para la hinchada) de mantener a Cristiano Ronaldo hasta el final pese a que el luso estaba amonestado de sanción. Un diez para Fergie, un diez para el United.


Foto: Yahoo

United y Roma, dos proyectos a prueba

Lo venimos anunciando en los corrillos que formamos tanto en la redacción como con amigos enloquecidos por la Champions, la cita de esta noche en Old Trafford nos tiene sobrecogidos por ambos bandos. Los hay que ven a un United invencible en su estadio si tiene que lograr un sólo gol, también existen los que creen que la sabiduría romanista y su capacidad de jugar a la contra pueden romper el partido pero, ante todo, está claro que la diferencia es mínima entre dos de los equipos que mas gustan por juego reflejado y que, entre ellos, cada detalle es un mundo.

El primero habla de ausencias, las de dos de sus hombres fuertes en mediocampo. Scholes estará en las gradas por su estúpida auto expulsión en el Olímpico, la misma que dejó este panorama para el United tan sólo una semana más tarde pero, para la Roma, será Perrota la baja más reseñable en su maquinaria de trecuartistas llegadores. Por cierto, el romanista jugará a pocos kilómetros de su ciudad natal, Ashton-under-Lyne, de poco más de 40.000 habitantes que hoy, tendrán claro que el azzurro es el rival y no el 'paisano'.

Otro de los detalles que aparecen en los 'coloquios' apuntan a los dos cracks mundiales que estarán en el césped. Con permiso de alguno más, Cristiano Ronaldo y Francesco Totti son, cada uno en su materia, dos de los jugadores del momento. Ninguno ha jugado jamás unas semifinales de Champions, ni tan siquiera habían visto tan cerca la oportunidad, pero mientras el romanista está ante una de las últimas, el luso flocere este año y parece que tendrá mayores opciones. A su vez, los dos muestran los polos opuestos del fútbol extradeportivo, el que habla de sentimentalismos y donde Totti es un héroe nacido en la ciudad que ahora quiere llevar a lo más alto.

También los hay de los que defienden el papel secundario de otros protagonistas de la cita. Mancini y Rooney aparecen como los más inmediatos a la hora de poder nivelar la eliminatoria porque ambos tienen capacidad para ello y ya lo hicieron alguna vez no muy lejana aunque nadie se olvida de los Taddei, Giggs, De Rossi, Saha, ni por supuesto tampoco de Van Der Sar o Vidic. El holandés está en un momento nefasto, regalando dos goles en los últimos dos encuentros y el defensa serbio se ve como aquél en el que todos ven la eliminación de un United que flojea demasiado sin Nemanja, dos puntos negros para Fergie.

Sea como sea, pase quien pase, la historia encumbrará sólo a uno de estos proyectos, el de Spalletti apuesta por un 'bloque' con capacidad de alternativas en un mismo partido, versátil y sin punta fijo, para ‘colarse’ entre los técnicos más respetados del momento y casi asegurarse un futuro en cualquier banquillo del planeta.

Algo similar al de Ferguson que idolatraría aún más su ya extraordinaria trayectoria con los Red Devils, quizás el colofón perfecto a un futuro lejos de Manchester que no se ve demasiado distanciado.

Foto: Yahoo

El enésimo hundimiento


Una derrota inesperada en el Monumental ante Caracas (0-1) y un empate en Quito ante LDU (0-0), habían dejado a River Plate a un paso de la eliminación en primera ronda de la que es, sin lugar a dudas, la principal competición en la que estaban puestos los objetivos 'millonarios' para este nuevo y ambicioso proyecto de Passarella, la Libertadores. Así, la temprana crisis deportiva que azota al club se ha golpeado de lleno con el cuadro venezolano que le ha dejado fuera al derrotarle con justicia y convicción por 3-1 en una noche histórica para ambos bandos.

El ocho veces campeón venezolano, había dejado atrás los temores que le apuntaban como el rival más débil del grupo con las victorias ante River en BA y ante LDU como local. Esas victorias inesperadas, abrieron el camino de la esperanza pero, como si nadie quisiera que Caracas demostrara su valía, la Confederación sudamericana le inhabilitó el estadio (por no respetar el mínimo de espectadores) y tomó Cucutá como su sede, donde se llevó el mayor 'palo' cayendo ante Colo Colo con autoridad (0-4).

Por si fuera poco, sólo 24 horas antes de la visita clave de River, la Conmebol suspendió a cuatro de sus jugadores titulares (Luis Vera, Jorge Rojas, Edder Pérez e Iván Velásquez), por una polémica en el anterior partido. Con todo eso y conociendo las debilidades de River, los venezolanos poco menos que desarbolaron a los riverplatenses que, por segunda vez en su historia (hacía 14 años), quedan apeados de la competición estrella y, para mayor morbo, en ambas el DT era Daniel Passarella.

Como es lógico, en Nuñez necesitan respuestas y las primeras críticas han llegado sobre el propio técnico, que no ha podido contestar todavía a las grandes expectativas creadas en la pretemporada y que parece incapaz de levantar a un equipo en una crisis total en los últimos años. El capitán, Belluschi, es otro de los culpados por su mal momento de forma, algo que no ha podido negar y que se intenta explicar en dos aspectos: sobrecarga de partidos y el tener que sostener el brazalete de capitán que Pasarella le concedió.

Mauro Rosales, Ponzio o Rivas, levantaron grandes ilusiones en el inicio de campaña, porque con Belluschi, Ortega (sin sus problemas de alcohol), Farías, Zapata, Ferrari o el gran meta Carrizo, había motivos pero la realidad ha sido otra. El Apertura, que ahora mismo es su única lucha, se torna complicado porque San Lorenzo (donde triunfa el ex-River la 'Gata' Fernández), lo lidera con siete puntos y tres más que Boca, al que River se enfrenta en unas semanas. Vencer ese 'clásico' y no ceder demasiado será la única receta para reactivar a una afición que tiembla con su equipo hasta el final, entre otras cosas porque de sus cinco victorias en el campeonato, tres fueron sobre la hora.

No vale la excusa (real), de la mejoría del fútbol venezolano, tampoco la igualdad patente en toda Sudamérica (Cienciano golea a Boca o Internacional está a un paso de la eliminación), porque la inexpresión, la falta de carisma y alma de todo buen equipo argentino ha abandonado a este River, el mismo que tiene vendidos cerca del 70% de los derechos de sus actuales talentos y el que no logra resurgir tras sus pasados éxitos, aquellos que le recuerdan cada día lo grandes que fueron en Nuñez.


Foto: Yahoo

¿Erradicar la violencia?

Cuando el alcalde de Roma afirmaba este miércoles que su ciudad es "hospitalaria" con todos los que la visitan, no creo que se refiriera a lo que sus policías llaman 'sacudir' incidentes en las gradas, donde varios de estos "hombres del estado", se aprovecharon indiscriminadamente de algunos hinchas del United para golpearles sin demasiados argumentos y dejando fe de que, como personas, está a años luz de lo que debería ofrecer un policía.

Los hechos son claros, antes del partido, según ha informado la policía, tuvieron lugar los mayores incidentes cuando pese al gran dispositivo de seguridad se enfrentaron miembros de las dos aficiones en zonas cercanas al romano estadio, siendo un hincha del United con herida de cuchillo en el cuello, el peor parado.

Con esos antecedentes, la policía se tomó la justicia por su mano y, en pleno partido, arremetieron contra un sector de aficionados del United que respondió. Uno de estos hinchas, aislado de cualquier polémica, fue la excusa perfecta de la policía romana que lo utilizó como ejemplo de violencia al golpearle de manera indiscriminada en la cabeza y cuerpo, produciéndole heridas graves.

Estos incidentes han sido catalogados por la UEFA como leves, pero sólo hay que ver las imágenes para ver la aberración que se ha cometido y por la que deberían pagar. Teniedno en cuenta que Platini profana allá por donde va su total intención de terminar con la violencia, ya podría tomar buena cuenta.

Al término del encuentro imperó la calma hasta que los autobuses organizaron el regreso de los hinchas ingleses que, por cierto, no pudieron beber ni una gota de alcohol porque la ciudad de Roma había vetado su venta.




Foto: Yahoo

Video: Dayly motion

El irremediable estrés de la Champions

Cuando apenas se llevan dos de las cuatro eliminatorias de cuartos de final, se ha demostrado que llegar en buen momento (anímico y de resultados) a partidos tan cruciales para el futuro satisfactorio o negativo de la temporada, es más que interesante. Algunos se comen su ánimo de revancha, otros sucumben ante la sabiduría que se viene encima y otros dejan de lado los esquemas para revertir favoritismos a base de entrega y poder colectivo. Todos ellos sienten que la temporada llega a su fin y a algunos se les hizo demasiado larga pues estar vivo en varias competiciones de primer nivel es, salvo excepciones, sinónimo de un agotamiento global de la plantilla más aún si la Champions y su estrés ( pre y post partido) está de por medio.

Se pudo ver en San Siro, es cierto que Bayern y Milan están realmente lejos de lo que por plantilla pueden ofrecer pero, dentro de esas debilidades contrastadas de un momento oportuno, los de Hitzfeld vienen de una clara progresión en Bundesliga que les vuelve a dar opciones a título (sobre todo tras vencer al Schalke). Además, ese resurgir, ha sacudido a tiempo el carácter ganador que apareció en Lisboa ante el Sporting (0-1), en Milan ante el Inter (0-2) y en el Bernabéu para levantar una eliminatoria que se marchaba (3-2). El Bayern llega a la recta final en plenitud física, con la esperanza de poder meterse entre los cuatros semifinalistas (algo que nunca pensó) y, sobre todo, dando respuestas contundentes de que con unos mimbres establecidos, se pueden sacar resultados sin ningún lujo de más.

Cierto es que, además, se encontró con un Milan tan catastrófico como acostumbra esta temporada en defensa. Ya puede jugar Maldini, Nesta, Bonera, Kaladze o Costacurta, los dos centrales hacen aguas a balones largos y reculan en exceso ante el mínimo empuje local. Esto se reflejó cuando el Bayern sacó a Pizarro y Lell, adelantó líneas y buscó con intención. El Milan de antaño, podía sacar adelante estos desbarajustes porque tenía mucha más explosividad en la delantera, algo que ahora añora ante el más estado de sus goleadores, mención especial para Gilardino. Con esta trayectoria tan dubitativa a lo largo de la temporada y teniendo complicado a día de hoy su clasificación para la próximo edición de la Champions, Ancelotti no tiene alternativa, tendrá que jugársela en el Allianz ante un Bayern crecido y dispuesto a 'matarle' a la contra.

Nada de esto le va a hacer falta a Benítez que, una vez más, supo leer a la perfección el partido que el PSV le proponía, sumando además las importantes bajas de Afellay, Koné o Alex, demasiadas para un Koeman que, tal y como ya avisaban en Holanda, poco menos que ha tirado la Champions para asegurarse una Eredivisie en la que ha pegado un bajón considerable (reflejando una vez más que el estrés es irremediable para algunos).

Todo lo contrario para los Reds, que llegan frescos a semifinales, limpios de tarjetas (Kuyt incluso forzó la suya) y con la libertad de quien tiene experiencia y nada de presión liguera en estas últimas semanas de competición que, por otra parte, dan la razón de tantas rotaciones a Benítez.


Foto: Yahoo

 
© El diseño es propiedad de Jose David López. Adaptación por Ktm