
Confesaré mi repudia cada vez que me siento a leer a los que se hartan de criticar la Copa de la UEFA. Adjetivos variopintos pero con un mismo interés, desprestigiar una competición histórica, hermana menor de la adorada Champions (quizás por negocios que le rodean) y en decadencia para unos pocos inconformistas.
Tuve la suerte de que, este miércoles, me tocó elaborar un trabajo que me obligó a tirar de memoria y a convencer a los que me rodeaban que la UEFA sigue siendo apreciada. Digo lo de la memoria, porque rápidamente me expusieron citar la final de UEFA que más recordara y rápidamente aposté por el Nápoles-Stuttgart de 1989, un 2-1 en San Paolo y 3-3 en terreno germano, ya que antes era a doble partido. Esta final fue un auténtico ejemplo de lo que debería ser aún hoy el fútbol, mucha vocación ofensiva, juego directo...
Con la idea de que hasta yo me había concienciado de que la UEFA puede dar mucho de sí, de hecho nunca me falla, me puse a disfrutar de lo que la tarde-noche nos ofrecía. Esquematicé horarios y con la pena de no poder ver todos los partidos, me centré en tres.
El Bay Arena de Leverkusen garantiza goles y espectáculo, no obstante, aún está por llegar un partido con 0-0, resultado que sólo se ha visto una vez en los últimos cinco años. Con esa premisa y ante el combativo Blackburn de Mark Hugues, las llegadas no se hicieron esperar. El Leverkusen llevaba el peso pero los británicos sabían esperar su ocasión. Castell-Bracker lo abría, Bentley igualaba con eficacia, Ramelow y Schneider sublevaban a los veteranos para dejar la eliminatoria enfilada, pero, sobre el final, Nonda reclamaba su sitio y dejaba todo en pie. Un 3-2 que asegura idéntico espectáculo la semana próxima.
Pero la tarde iba en aumento porque me enganché al Fenerbahce-AZ, sin duda lo mejor de la jornada. Los turcos ya no son lo que eran hace unos años, es cierto, pero su 'infierno' en las gradas sigue siendo, cuanto menos, una fuerza adictiva cuando las cosas van mal. Y así era cuando el AZ, como siempre pletórico en ataque y débil en defensa, logró colocarse con un peligroso 1-3. De Zeeuw, Boukhari, Jenner constataban que los de Van Gaal están para algo más. En esas, ante el estallido de la afición turca, el Fenerbahce, con Zico en problemas, se fue a por todas, arriesgando, ya que llegó a jugar hasta con dos únicos defensas. Tuncay y Metin lo arreglaron pero el AZ tiene todo a favor pese al 3-3 final.
Con más nombre se presentaba el duelo entre Bremen y Ajax, pero se despejaron todas las dudas que algunos podíamos tener respecto al verdadero nivel de los de Ten Cate, muy por debajo del que su nombre indica. Es cierto que la expulsión, a los 25 minutos de Linderberg era una losa enorme para sacar algo del Werserstadion, pero, hasta ese momento, sólo había existido el cuadro local. La goleada, un 3-0 final, -pudo ser mucho peor con varias contras al final- deja hundido a un clásico en serios apuros.
Por tanto, y con este panorama, creo que hoy ya no tendré que discutir con nadie respecto al interés y espectáculo que levanta la UEFA y, aunque esto va por 'barrios', desprestigio no es la palabra más idónea.
Con la idea de que hasta yo me había concienciado de que la UEFA puede dar mucho de sí, de hecho nunca me falla, me puse a disfrutar de lo que la tarde-noche nos ofrecía. Esquematicé horarios y con la pena de no poder ver todos los partidos, me centré en tres.El Bay Arena de Leverkusen garantiza goles y espectáculo, no obstante, aún está por llegar un partido con 0-0, resultado que sólo se ha visto una vez en los últimos cinco años. Con esa premisa y ante el combativo Blackburn de Mark Hugues, las llegadas no se hicieron esperar. El Leverkusen llevaba el peso pero los británicos sabían esperar su ocasión. Castell-Bracker lo abría, Bentley igualaba con eficacia, Ramelow y Schneider sublevaban a los veteranos para dejar la eliminatoria enfilada, pero, sobre el final, Nonda reclamaba su sitio y dejaba todo en pie. Un 3-2 que asegura idéntico espectáculo la semana próxima.
Pero la tarde iba en aumento porque me enganché al Fenerbahce-AZ, sin duda lo mejor de la jornada. Los turcos ya no son lo que eran hace unos años, es cierto, pero su 'infierno' en las gradas sigue siendo, cuanto menos, una fuerza adictiva cuando las cosas van mal. Y así era cuando el AZ, como siempre pletórico en ataque y débil en defensa, logró colocarse con un peligroso 1-3. De Zeeuw, Boukhari, Jenner constataban que los de Van Gaal están para algo más. En esas, ante el estallido de la afición turca, el Fenerbahce, con Zico en problemas, se fue a por todas, arriesgando, ya que llegó a jugar hasta con dos únicos defensas. Tuncay y Metin lo arreglaron pero el AZ tiene todo a favor pese al 3-3 final.Con más nombre se presentaba el duelo entre Bremen y Ajax, pero se despejaron todas las dudas que algunos podíamos tener respecto al verdadero nivel de los de Ten Cate, muy por debajo del que su nombre indica. Es cierto que la expulsión, a los 25 minutos de Linderberg era una losa enorme para sacar algo del Werserstadion, pero, hasta ese momento, sólo había existido el cuadro local. La goleada, un 3-0 final, -pudo ser mucho peor con varias contras al final- deja hundido a un clásico en serios apuros.
Por tanto, y con este panorama, creo que hoy ya no tendré que discutir con nadie respecto al interés y espectáculo que levanta la UEFA y, aunque esto va por 'barrios', desprestigio no es la palabra más idónea.
Fotos: Yahoo






El perfil del futbolista argentino básico casi por obligación siempre había sido el de un jugador con mucha fuerza tanto física como mental, afamado por su continuo desgaste pero gustoso de ser casi exclusivo en lo que se refiere al gusto por el buen toque. Maradona fue el impulsor de esta generación que casi olvida sus primeros recuerdos, los mismos que el gran Bochini le había inculcado a el. Ya no quedan muchos malabaristas y los que hay, viven a la sombra de los nuevos tiempos, esos que ensalzan la disposición de la 'pizarra' y tildan a estos pequeños cracks de arrugarse a la hora de sacar el oficio por bandera. Además, la
De esto bien sabe River, que fue incapaz de reconducir las expectativas generadas en verano y propuso lo mismo que lo que tenía enfrente, nada, sólo esperar a ver quien pega más fuerte. Belluschi no llegaba a organizar y Ponzio, que mantiene su sueldo idéntico al de Zaragoza, apenas soltaba una patada de vez en cuando. En esto, y sobre la hora, lo arregló Tuzzio con un gol de los que se ven en un central una vez en la vida y que refleja los males a liquidar. Boca ya había dado buena cuenta del taladro 24 horas antes pero se encontró con tantas facilidades que ni siquiera tuvo que exponer algo 'extra' ya que le valió con tener dos buenas bandas (Orteman y Nery Cardoso) para romper el marcador. A pesar de eso su imagen fue mucho más diga con mucha participación de Palacio, de los pocos que puede darnos aquellos tintes casi 'retro' que tanto se añoran.
La manija de este nuevo proyecto la puede tener
Por tanto, y ante la falta de un enganche tipo Riquelme, con mucha templanza y poco trabajo, Argentina se ajustó a expensas de la picardía de 
En este selecto grupo están los 'veteranos'
En la zaga está, la principal debilidad de los escandinavos. Centrales corpulentos, pesados, de cierta experiencia europea pero muy lentos y con muchos problemas para sacar el balón jugado, más aún si, como debería hacer
Seguramente sea un tramo malo, malísimo, en una larga temporada que, además, no se verá reflejado en cuanto a su condición de líder porque aún tiene once puntos respecto al Lens, segundo. No obstante, cuando las aguas bajan turbias y el plano anímico va en descenso ante los malos resultados, cualquier escollo mínimo en el camino puede terminar en tragedia, más aún si en un par de semanas esa piedra se tiñe de gialorrosso. No creo que sea un llamamiento de alerta máxima, pero, al menos, Houllier y su vestuario, ya están con la
Solamente se salvó Nasri, que aunque parezca mentira con tan sólo 19 años, tiró del equipo el sólo en la segunda mitad. Ribery, multideseado y con muchas ganas de dejar el Velodrome o, por supuesto, Cissé, que a pesar del gol -sólo empujar- debió ser expulsado tras una entrada terrorífica a Yepes que terminó con el colombiano en vestuarios y terminando 




En un país que, como puede, se está recuperando de la peor crisis económica de su complicada historia, el fútbol puede convertirse en el único medio de subsistencia y progreso para muchos jóvenes y sus familias. Los clubes europeos, conocedores de las necesidades extremas no necesitan demasiado para tentarlos y les vale con ofrecer una casa y trabajo asegurado para los padres, mientras el 'chico' sólo debe preocuparse por entrenar. Bastante menos necesidad tenía cualquiera de los que viajaban conmigo en el autobús.
Lo peor para Argentina y, quizás para el chico, es que el padre accede completamente a cambiar (para bien) su vida y la de su familia, con lo que Boca Juniors y la propia AFA, no pueden hacer nada salvo ver atónitos como les 'roban' figuras, porque Acevedo no es la única. 