Este pasado domingo se confirmó una de las noticias que ya habían desvelado sin tapujos los medios semanas antes: Kaká había logrado el Balón de Oro 2007. Aunque ahora está muy de moda sumarse a esta línea de comentarios, lo cierto es que, a nivel personal, no sólo me parecen injustos todos estos premios, sino que se han pasado a lo puramente mediático, siendo arrastrados por el marketing.
France Football tiene mucha leyenda, historia y grandes firmas para la posteridad, pero también conoce que, a día de hoy, su caché sigue en pie en gran medida por este trofeo. El Balón de Oro es, pese a todo, la asignación más valorada dentro del mundo del fútbol porque otros premios como el FIFA World Player están considerados muy por debajo. Razones existen para ello, desde luego.





