Por Juan Lirman (Colaborador El Enganche)
A buen seguro que
Tras el gol Scott McDonald, un individuo saltó al campo de juego, posiblemente en pleno estado de embriaguez. Allí fue cuando pasó corriendo por al lado del portero Dida y le soltó un ‘cachete’ en la cara, en algo que más bien se pareció a una caricia. Un acto estúpido e innecesario, pero que en modo alguno era suficiente como para provocar lo que ocurriría poco después.
Primero, Dida hizo un amago de correr para encararse con el aficionado. Pero luego, el brasileño se lo pensó mejor: se dejó caer, como si le hubiesen disparado con un obús, y se llevó las manos a la cara esperando a que le atendiesen los médicos de su equipo. Luego, acusó una grave lesión, como si estuviera aturdido, con lo cual fue retirado en camilla en medio de una confusión generalizada en el Celtic Park. Al final, acabó el partido con resultado de 2-1, pero evidentemente este episodio dará mucho más de sí. Y en los escritorios, concretamente.
A la espera de que
Más allá de la exagerada actitud de Dida, que ya en 2005 forzó la suspensión de un derbi entre el Milan y el Inter tras recibir el impacto de un objeto, otros han dado ejemplo. Galliani confirmó que el Milan no presentará ninguna protesta formal por la actitud del aficionado del Celtic, mientras que Ancelotti comentó que no existe ninguna razón para pensar que el resultado del partido pueda ser modificado. Alguien puso cordura, por fin.
Foto:AFP





