Andrés, Gorka y el destino de una final

"Yo no soy más jugador que nadie, todos somos igual en esto porque todos hemos puesto de nuestra parte", afirmó Palop tan sólo unos minutos después de que, el solito, hubiera desnivelado la balanza a favor sevillista en una final predestinada a las actuaciones de los dos guardametas, los grandes artífices de la 'machada' europea del fútbol español.

La final fue tremenda, de ritmo alto, difícilmente superable y con un auténtico recital de detalles que trastocaron minuto a minuto la cita en un Hampden realmente espectacular. Tanto, que doy fé de que muchos espanyolistas felicitaron camino del aeropuerto a sus compañeros sevillistas e incluso estos les citaban para otra noche europea con arduo futuro, pero con excelentes previsiones. Fuera de toda duda está que en deportividad, los nuestros dieron un mensaje a Europa.

En la fiesta hubo protagonistas para todos los gustos. La desgracia de Tamudo o De la Peña siendo sustituidos por necesidades de Valverde tras la expulsión de Moisés Hurtado (gran clave del partido), la impotencia de Pandiani sólo en la punta, los cabreos constantes de Luis Fabiano que obligaron a su cambio por un Kerzhakov 'versátil', pero negado cara a gol, o la mala tarde-noche de Alves, que no sólo estuvo desacertado en sus centros, sino que, además, erró el penalti en la tanda. Jonatas con su golazo, también hizo méritos, pero estaba escrito que con la trayectoria inmaculada de los porteros, fueran ellos quienes decidieran el campeón.

Todos recuerdan el gol en Donetsk de Palop 'in extremis', pero también valoraron las intervenciones que tuvo ante Riera, Tamudo o Luís García, así como la noche mágica de Gorka Iraizoz en Lisboa ante el Benfica y la posterior 'manopla' extendida ante un cabezazo de Kanouté minutos antes del final. Andrés o Gorka, ése era el titular, la cara del día y el rostro de la felicidad, pero también el lado más amargo de una final en la que ambos merecen más y en la que, desde Hampden Park, nunca deseas el fin.

Ahora, mientras los 'pericos' esperan poder volar pronto a otra final que les haga soñar con que su sino es más favorable de lo que parece, los hispalenses arrancan su tercer título europeo en un año, tienen medio pie en la próxima Champions y algunos les quieren en el selecto grupo de 'grandes' del trono europeo. Además, su 'Arrebato' mueve pasiones y se convierte en un icono más de las gestas hispalenses. Este sí es un negocio.


Foto: AFP

4 comentarios:

Carlos Suarez dijo...

Es una pena que dos porteros con tan impresionante currículum en lo que se refiere a la competicion en sí, hayan terminado tan lejos el uno del otro al final. Ahora, la cruel histoia recordará esta como la final de Palop, un mérito que nadie duda pero que si Gorka no hubiera parado las acometidas antes, nunca hubiera llegado. Esto es el fútbol, que cabron jaja.

Nicolás Ribas dijo...

Fue un gran partido, para mí mereció ganar el Espanyol, ya que tuvo al Sevilla contra las cuerdas y aunque el Sevilla se adelantó en el marcador pudo haberse con resultado a favor al descanso. La expulsión de Moisés Hurtado cortó las alas al Espanyol y el Sevilla pudo aprovecharlo. El Espanyol plantó cara en todo momento. En la tanda de penalties podía pasar cualquier cosa... estaba claro que el que peor los tirara perdería la UEFA, y ese fue el Espanyol...

Saludos!!
www.apasionadosporelfutbol.blogspot.com

Nando dijo...

Yo me quedo con lo mejor, que España ofrecio espectaculo y demostro que sus equipos son los mejores. Ganar la liga española es lo mas dificil.

Alvaro dijo...

Palop demostró que es uno de los mejores porteros de nuestra Liga y de toda Europa. Fue el héroe de la noche, fue impresionante. También el Espanyol lanzó bastante mal los penaltys. El mejor lanzado fue el de Walter Pandiani.
Saludos.

 
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